Sí hay mujeres en Durango
26 de may de 2003.Por: Julieta Hernández Camargo
Expertas en alimentación sana Sí hay mujeres en Durango, una de ellas Betty Gaytán. Su verdadero nombre Beatriz Avilés Mercado, tiene 7,000 recetas y ya publicó su primer libro con 200. Heredó las cualidades culinarias de su abuelita, que cocinaba delicioso; su mamá toda la vida trabajó como modista no podía preparar comida. Recuerda que la cocina de su abuelita era riquísima: Un agasajo, con ella aprendí a disfrutar de los sabores.
Su abuelita como casi todas las mujeres de la época se pasaba el día cocinando. En cuanto terminaba el desayuno, se iba al mercado a comprar lo que se cocinaría para mediodía, después seguía la cena.
Cuando estaba chica me robaba la leche y hacia dulce, me encantaba la cocina y seguía las recetas que venían en la Maizena. A los 14 años, conoció a Rafael Gaytán con quien se casó a los 16. Mi suegra cocinaba riquísimo, me invitaba a que viera cómo se preparaba la comida, gracias a ella empecé a cocinar y mi esposo me llevaba libros.
Betty se dedicaba a la casa y a sus tres hijos, preparaba las recetas que le llevaba su marido, confiesa que empezó a cocinar para él, lo hacía porque estaba enamorada y aún sigue enamorada de su esposo, aunque murió hace 6 años. Agrega: Teníamos una química perfecta y yo me dedicaba absolutamente a darle gusto, a satisfacerlo y le preparaba los alimentos que quería. Mi marido llegaba y en lo que estaba abriendo la puerta, ya tenía el plato en la mesa, la comida en el momento.
Dice Betty Gaytan: Eran los años setenta y la mujer no concebía otra actividad fuera de casa, era normal, tu casa tus hijos, cocinar... Además de su abuelita y su suegra tomó clases con Blanquita Romero, en el Seguro Social. Ella le enseñó cómo se trabajaba la harina, las carnes, el pollo. A 33 años de distancia tienen vigencia los conocimientos que aprendió con ella.
Todos tenemos algo que hacer en este mundo, estamos destinados a algo en lo que nos podemos desarrollar. Para lo que nací es para disfrutar la cocina, sacarle provecho a los sabores, es una manera de proyectar un lenguaje.
Empezó a publicar en El Sol de Durango en 1984, a través de su esposo Rafael Gaytán. El director del mencionado periódico, Antonio Díaz Piña, la llamó y le dijo que había llegado a sus oídos que cocinaba bien, y desde entonces publica a diario. Ya cumplió 17 años y medio. Tiene 7,000 recetas publicadas.
Participa en el radio en las noticias de las 8 con Samuel Carlos Guillén. Imparte cursos en el DIF Municipal sobre cocina especializada de Cuaresma; además de nutrición, de cómo sacarle mejor partido a los alimentos, la cocina en microondas, comida china, italiana, vegetariana, etc. En empresas como la Carta Blanca, Grupo Rincón, Lala, Coca Cola, Ford, Nissan y en escuelas secundarias; además maneja una microempresa, para cocinar rápido, vende sartenes para hornear en la estufa.
Betty saca provecho de lo que le gusta hacer, tiene 50 años y no se le notan. Tiene nueve años corriendo, es sana; ha participado en cinco maratones y un sinnúmero de medios maratones, ganó la carrera de las Fiestas de la Ciudad. En 1999 corrió en el Maratón de New York, lo ha hecho en Torreón en el Maratón de Lala y en Mazatlán. El deporte me ha dado muchísimo. Me levanto a las seis de la mañana y corro aproximadamente 10 kilómetros en una hora.
Finaliza diciendo: La cocina es un arte, ya no es sufrida, su mensaje: No hay que dejar de superarse. No podemos permitir que la vida pase sencillamente, hay que formar parte de la evolución, hacer que los acontecimientos sucedan, ser parte de ellos.










