Editoriales - nota 6 de 9

La democracia como forma de vida

Por: Phillip H. Brubeck G.


Nuestra Carta Magna nos señala que uno de los criterios que deben orientar al sistema educativo mexicano es el "democrático, considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo" (4).

Este criterio, aislado de los elementos laicista y cientificista que caracterizan el origen y el espíritu del artículo 3° constitucional, nos marca una evolución en el pensamiento humano, en el sentido de que la democracia ya no es tomada como una forma de gobierno, al estilo en que lo hacían los antiguos griegos, sino que se convierte en una forma de vida.

El valor supremo que rige este criterio es el bien común (aunque a los revolucionarios laicistas no les gusta mucho que se le nombre así por ser un concepto manejado por la Doctrina Social de la Iglesia), ya que busca "el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo".

Este "sistema de vida" parte del principio de "igualdad" de las personas que conforman a la sociedad, ya que en esencia, todos los seres humanos somos' iguales en cuanto a materia y espíritu.

Sin embargo, la persona es un individuo y por lo tanto única, diferente de los demás individuos, existen grandes diferencias entre unos y otros, las cuales pueden ser de tipo físico, como las raciales (blancos, negros, amarillos, cobrizos, rojos), las de complexión (altos y chaparros, gordos, flacos, fofos, musculosos y correosos) y salud (sanos, enfermos o con alguna discapacidad); pero las diferencias son también de carácter psicológico, unos son más ecuánimes que otros, quienes tienen más habilidades manuales que intelectuales. Pero también hay que adicionar la influencia que ejercen las sociedades particulares en la que se encuentra inserta la persona, ya que forma parte de sus condicionantes existenciales, como puede ser la familia, la escuela, los amigos, el partido político, el trabajo, la comunidad religiosa. Así, cada ser humano, cada persona se convierte en un microcosmos individual.

Somos iguales en esencia, pero diferentes en cuanto a lo accidental. Éste es el principio que debemos tomar en cuenta para nuestras relaciones interpersonales.

Bajo esta base, la interpretación del precepto constitucional se hace en el sentido de conformar individuos que puedan convivir adecuadamente dentro del conglomerado social de manera armónica, para que reconozcan las diferencias entre las personas, pero sepan aceptarlas tal y como son, mediante un ejercicio

responsable de la libertad, que consiste en reconocer además los límites de sus derechos, la responsabilidad de sus obligaciones, siempre en relación con las otras personas.

Por esto, más adelante la misma norma establece que la educación "contribuirá a la mejor convivencia humana, tanto por los elementos que aporte a fin de robustecer en el educando, junto con el aprecio para la dignidad de la persona y la integridad de la familia, la convicción del interés general de la sociedad, cuanto por el cuidado que ponga en sustentar los ideales de fraternidad e igualdad de derechos de todos los hombres, evitando los privilegios de razas, de religión, de grupos, de sexos o de individuos". (5)

Así, con el apoyo de la recta razón y la buena voluntad, los individuos se pueden poner de acuerdo en sus diferentes puntos de vista sobre la realidad, y juntos encontrar la verdad objetiva, complementándose unos a otros, en una solidaridad humana de tipo espiritual, intelectual y material.

En pocas palabras, al hablar de la democracia como estilo de vida, no es otra cosa más que aplicar, vivir en plenitud la máxima virtud cristiana, la caridad, el amor, al grado que podamos hacer lo que San Agustín recomendó: "Ama y haz lo que quieras" .

(4) Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Artículo 3, fracción 11, inciso a).

(5) Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Artículo 3, fracción 11, inciso c).

pbrubeck@hotmail.com

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