No puedo caminar, no puedo transportarme
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Francisco Nava Rodríguez - 31 de ene de 2008.Hace seis años que la ley obliga a los concesionarios y permisionarios a poner rampas para el uso de discapacitados en el transporte público, pero no las hay. Muy apenas les brindan servicio, les hacen descuento y lo peor de todo no les hacen caso. Aún no se sabe si escucharán sus voces en la próxima revisión de las tarifas al interior del Consejo Consultivo del Transporte.
Jaime Pérez Calzada, Premio Nacional de los Derechos Humanos y presidente de Organizaciones No Gubernamentales (ONG?s), así como titular del Centro de Capacitación para Invidentes (Cecapi), expuso que no se ha cumplido con las disposiciones que marca la Ley Estatal para la Integración Social de las Personas con Discapacidad.
Para Pérez Calzada la situación siempre es la misma, existe discriminación para el sector que él representa, aunque también acepta que han existido avances en algunas cosas.
A pesar que la citada Ley tiene ordenamientos muy específicos, los transportistas se escudan en que no existen suficientes recursos económicos para realizar las modificaciones a las unidades, pero el Premio Nacional de Derechos Humanos afirma que si bien hay muchos choferes que ni siquiera cobran el transporte a discapacitados, también en su mayoría hay quienes ni siquiera les prestan el servicio o no les hacen descuento.
¿POR QUÉ NO SE SANCIONAN?El Presidente del Cecapi lo dijo en forma muy contundente: ?Yo no veo porqué la autoridad no sanciona a los concesionarios, permisionarios y choferes del transporte urbano. Si uno no cumple con alguna ley, si no paga un impuesto se le sanciona, pero cuando se trata de transporte público no se hace nada?.
Refirió que espera que cuando se convoque la reunión del Consejo Consultivo del Transporte sean llamados, pues fue el compromiso que tuvo el anterior titular de la Dirección General de Transportes del Estado.










