Alumna de Derecho muere en volcadura
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Brenda M. García - 04 de feb de 2008.A la media noche los teléfonos celulares de los alumnos de segundo semestre de la Facultad de Derecho empezaron a sonar; desafortunadamente, no era una invitación para una fiesta sino para comunicarles que Jessica, una de sus compañeras, había muerto en un accidente.
El accidente donde murió una estudiante de Derecho ocurrió alrededor de las 18:00 horas, a la altura de Nombre de Dios.
Jessica Yahaira Rojas, de 20 años de edad, decidió salir con sus amigos Adán Gil Martínez de la Cruz, de 21 años de edad; Andrea Estefani Martínez de la Cruz, de 16; Roberto García Hernández, de 23, y Juan Carlos Núñez Andrade, de 20 años.
Todos iban de paseo y para ello decidieron salir de la ciudad aprovechando el primer fin de semana largo. Los cinco planearon regresar por la noche a sus hogares por lo que tomaron su camino.
Adán conducía una camioneta Ford Explorer modelo 1993 con placas de circulación FZM 4366, y lo hacía con marcado exceso de velocidad por lo que al llegar al poblado Nitalpa, municipio de Nombre de Dios, perdió el control del vehículo.
La camioneta se volcó quedando destrozada en la carretera; quienes viajaban por la misma rúa se dieron cuanta del hecho y de un número de celular empezaron a marcar a las unidades de emergencia para rescatar a los jóvenes.
TRAGEDIAAl llegar los paramédicos de la Cruz Roja se dieron cuanta de que Jessica había muerto por un conjunto de traumatismos que le daño órganos vitales por lo que su muerte fue instantánea. Los elementos de emergencia llamaron al Servicio Médico Forense (Semefo) para que recogiera el cuerpo.
Adán, el conductor, también recibió lesiones de consideración por lo que fue trasladado de emergencia al Hospital General en donde se encuentra recibiendo atención médica, pero también está a disposición de las autoridades por la responsabilidad del accidente.
Andrea, Roberto y Juan Carlos también fueron hospitalizados pero ellos, en comparación con Adán, no recibieron golpes que pongan en peligro su existencia.
Minutos después del accidente, el teléfono de la calle Llanura de Poanas, número 100, del fraccionamiento Los Fresnos, sonó para comunicarles a los padres de Jessica que su hija había muerto en una volcadura.










