Se expande la ola de violencia
Por:
Héctor Hernández Morales Y Mauricio Arnoldo Herrera - 06 de feb de 2008.VICENTE GUERRERO, DGO.- Ráfagas de metralla R-15 y AK-47 causaron alarma entre los habitantes de esta ciudad: dos grupos de sicarios se disputan la plaza; en el acto quedan tres muertos y el Comandante de la Policía Preventiva herido.
En esta camioneta fue asesinado Jesús Alberto Martínez Hinojosa cuando cruzaban fuego dos grupos se sicarios en el acceso principal a Vicente Guerrero.
A las 20:30 horas los ocupantes de una camioneta Durango, color guinda, se estacionan en el Hotel Restaurante Armando?s, mientras otros sujetos en dos vehículos Suburban, blindados, color negro, lo hacen junto a la Clínica de Salud y de pronto ambos bandos de hampones abren fuego con armas de alto poder.
MATAN A JESÚS ALBERTOLa gente corre despavorida, los pacientes de la clínica se tiran al suelo para cubrirse; lo mismo hacen los clientes del hotel restaurante, pero en ese momento Jesús Alberto Martínez Hinojosa, de 27 años de edad, viaja acompañado de su esposa y dos de sus pequeñas hijas. El fuego cruzado lo alcanza; la herida en la cabeza resulta mortal.
Claudia Escamilla Figueroa, esposa del hoy occiso, se baja de la camioneta Ranger, color café, con su niña en los brazos a pedir ayuda a la clínica. Desesperada, pide que le abran la puerta; los médicos se ven imposibilitados de salir a la calle para prestar ayuda a los heridos. Las metralletas no dejan de disparar.
BAJO EL FUEGOEl tiroteo se hace cada vez más intenso; los policías preventivos solamente observan de lejos, pues no hay estrategia ni medios para hacer frente a esa situación. En principio, ignoran que su jefe Máximo Ávila Murillo está lesionado y su compañero Manuel Maturino Tinoco yace herido de muerte.
Las balas hacen blanco en los vehículos de los sicarios como de los estacionados en ese sector; los impactos son más visibles en el restaurante, donde el encargado Gustavo López Guerrero, de 28 años de edad, resulta herido en la región lumbar, lado derecho, lo cual le cortó la existencia en cuestión de minutos.
COINCIDENCIASegún testigos, el Comandante de la Policía y el preventivo estaban cenando cuando se registró la balacera, y al salir a ver qué ocurría fueron lesionados. Maturino Tinoco cayó cerca de la puerta del negocio y López Guerrero ?encargado del negocio- en su propia oficina.
Después de media hora de fuego cruzado, los sicarios de la camioneta guinda se dan a la fuga, no sin antes levantar a sus compañeros lesionados; nadie los podía identificar, pues ambos bandos traían el rostro cubierto con pasamontañas. Según los peritos hay evidencias de más de cien impactos de alto calibre en diferentes partes del restaurante y vehículos estacionados.
En la carretera troncal Guerrero a Villa Unión, dejaron abandonada la camioneta guinda, a la altura del poblado La Joya; seguramente abordaron otro vehículo para seguir la fuga o llevar a curación a quienes resultaron heridos, pues dejaron rastros de sangre en los asientos.
En el lugar dejaron una bolsa con 30 mil pesos y dólares, así como una gorra pasamontaña y un rifle AK-47, entre otros objetos como audífonos y binoculares.
SERVICIO EMERGENTE NULOLos regidores de la Comisión de Seguridad Esteban Piedra Cruz, Juan Gerardo Serrano Montoya y José Antonio Vera Vargas se comunicaron al teléfono de emergencia tanto de la Procuraduría General de Justicia como de la Procuraduría General de la República y nadie acudió al llamado de auxilio.
Cabe señalar que de esas instituciones contestaba una repetidora, la cual los trataba como si fueran clientes; eso les resultó incongruente a los regidores, pues se trataba de una llamada de emergencia, ?pero al parecer todo es pura publicidad; a la hora de los hechos nadie es responsable?, señalan.
Una hora después hacen acto de presencia elementos de la Dirección Estatal de Investigación (DEI) y el agente del Ministerio Público, pero ya todo estaba consumado, pues los sicarios de las camionetas blindadas se dieron a la fuga por lugar desconocido.
PRESENCIA DE gatillerosLa gente está angustiada por la presencia de hampones del crimen organizado, quienes al parecer se disputan la plaza, pero nadie se atreve a mencionar a pesar de que semanas antes había detectado esos vehículos de manera sospechosa.
Incluso, se avisó a la Procuraduría General de Justicia (PGJ), pero las denuncias no tuvieron eco, pues los sujetos siguieron en Vicente Guerrero. También se menciona que estos individuos hicieron algún negocio no convenido y procedieron a cobrar cuentas, pero al respecto las autoridades mantienen hermetismo.
CARENCIASMientras los peritos de la PGJ realizaban las investigaciones en el lugar de los hechos, levantando evidencias, huellas que pudieran ayuda a seguir alguna pista, el alcalde Enrique García y regidores manifiestan su consternación por este hecho, donde queda en evidencia la falta de una policía preparada y equipada, pues carece de lo elemental para hacer frente al crimen organizado. Por eso ni siquiera intentaron seguir a los sicarios.
Siguen INVESTIGACIONESPor otro lado, falta que el titular de Seguridad Pública, Máximo Ávila Murillo, rinda su declaración ante el agente del Ministerio Público D?Marco Velázquez Castillo, quien dio fe de los hechos. Se ignora si tanto él como el policía ultimado participaron en la balacera; de hecho, se les hizo la prueba de radisonato, pero hasta las 18:00 horas de ayer no se tenía el resultado.
Sin recursosEnrique García, en su investidura de jefe de la comuna, acompañado de los regidores Esteban Piedra Cruz, Juan Gerardo Serrano Montoya, José Antonio Vera Vargas, Héctor Salas Hernández y el síndico, Julio César Orozco Nájera, exige a las autoridades competentes voltear hacia Vicente Guerrero para atender las necesidades en seguridad pública.
Desde noviembre están solicitando más apoyo en cuanto a la presencia de los cuerpos policiales del estado y federal, pero solamente realizan operativos o acciones espontáneas, y lo que aquí se necesita es vigilancia permanente, ante la penetración del crimen organizado.
Vicente Guerrero tiene 40 elementos de la Preventiva y dos patrullas en mal estado, lo cual les resulta difícil para garantizar la seguridad en una población superior a los 30 mil habitantes, además de ser la puerta principal para Zacatecas, donde es muy notoria la inseguridad pública.
A estas alturas ni siquiera el Alcalde y regidores saben con qué presupuesto contarán para la seguridad pública; se hace lo necesario para mejorar las condiciones de la Policía. Por ejemplo, se tiene preparado un segundo curso de capacitación, pero insiste en que no hay armas ni parque.
Sobre el policía asesinado por los sicarios, comentó que buscarán una pensión para la familia y seguramente trabajo para la viuda para sostener a su pequeña hija de dos meses de nacida.










