De estreno
Por:
Por ALFREDO HIDALGO NIETO - 01 de mar de 2008.Sweeney Todd: El barbero
La sangre te llega hasta el cuello, a manera de comedia musical, al mejor estilo del clan Tim Burton-Johnny Depp, los intérpretes modernos del cine gótico a dos manos de tijera y nuevamente con la obsesión hacia un peluquero siniestro, que en esta ocasión el tueste abruma con el tema sanguinolento. Ése es el dilema, “to cut or not to cut”, hacia la yugular y de tajo, con el afán de una venganza contenida.
Como todos los musicales, te sientes fascinado con las canciones a manera de oscura farsa y el mejor de los humores negros, de una versión fílmica basada en una obra de teatro montada en los años 50. Una historia rescatada por las excentricidades del señor director que experimentó con una animación, también musical, llamada El Extraño Mundo de Jack, todo un icono del cine en tercera dimensión, pero mejor aún del arte darketo.
Envuelto con las imágenes, de repente te hallas en el lugar equivocado, en otra época y frente a uno de los psicópatas más desgarradores, sientes que todo te da vueltas, mientras el líquido carmesí brinca a borbotones. Sin embargo, la plasticidad de la armonía músico-cinemática te hace girar hacia experiencias alternativas sobre la vida y la muerte. Su relatividad frágil y frugal, que sólo pende de una simple navajita de a cinco pesos. Pero así es la vida, esta ficción necrofílica te demuestra que la humanidad se enferma con tanta efusividad y tentación gracias a la facilidad para ejecutarla, cual si fuese un verdadero cuchillo en mantequilla.
En pocas palabras, un paquete de película y teatro musical, un dos por uno para la satisfacción plena del homo mórbidos y con extra catsup.












