No son narcos... pero también hacen daño
Por:
Pedro Galindo Morales - 10 de mar de 2008.El crimen organizado no es la única preocupación para los duranguenses. Muy cerca de sus hogares, en su misma colonia, adolescentes que en muchas ocasiones no rebasan los 17 años de edad son los encaragdos de propagar el miedo en la ciudad: portan navajas, asaltan a transeúntes, roban en las tiendas, agreden a otros jovencitos y se drogan.
Los llamados “cholos” forman parte de la delincuencia común, una realidad que se vive en Durango y que día a día, al igual que la delincuencia organizada, genera violencia. Cada fin semana, por lo menos, una docena de jóvenes ingresan a los distintos hospitales de la capital para recibir atención médica a consecuencia de navajazos o golpes contusos provocados por bandas o pandillas.
ZONAS DE RIESGO
El fraccionamiento Domingo Arrieta, el barrio de Tierra Blanca, El Huizache, la colonia Valle del Guadiana, la Emiliano Zapata, la División del Norte, la Morga, la Asentamientos Humanos, la Guadalupe, Las Piedreras y Villas del Guadiana, entre otros, son los sectores en los que, de acuerdo con las estadísticas que proporcionó la Policía Municipal en cuanto al número de detenciones o detecciones de sucesos violentos como riñas, robos, graffiti y asaltos, existen este tipo de agrupaciones.
La Dirección Municipal de Seguridad Pública acepta que que es muy preocupante la presencia de menores de edad cometiendo actos de pandillerismo, ya que han encontrado a niños de 11 y 12 años formando parte ya de bandas de “cholos” y ésos representan un verdadero problema ya que no se les puede detener”.
Cuando se les sorprende en la comisión de algún delito los ponen a disposición del Ministerio Público, pero si la parte afectada no se presenta a ratificar una denuncia no les pueden hacer nada.










