Llega energía primaveral
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Por FRANCISCO SALAZAR R. - 22 de mar de 2008.LA FERRERÍA, DGO.- La manecilla pequeña del reloj apunta las seis; la mayor lo hace con el diez. Una camioneta llega al museo ubicado en la zona arqueológica de La Ferrería; en ella, una familia completa, apurada, intenta alcanzar el nacimiento del sol de primavera en el horizonte.
Año con año se observa este espectáculo donde el protagonista es el Sol, que anuncia la llegada de la primavera (Brisia Arlette Ramírez)
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Suben la colina donde se encuentra lo que queda de la pirámide; allí aguardan hasta el arribo del Sol. Instantes antes de que despunte el alba, aparecen más personas. Entre ellos se distingue a un hombre de barba, canoso y vestido de blanco; es José Francisco Muñoz Michel.
INICIOJosé Francisco carga un caracol, un bastón y un morral de color guinda. Apunta su cara al horizonte, respira y con un profundo misticismo que destila su persona exclama: -¡¡¡Metotl!!!...¡¡¡ocajell!!!-. A estas palabras le suceden un “om”, sonido que inmediatamente emula a los chalchihuites, herederos de los atlantes.
Toca un tambor y, sin despegar sus ojos del oriente, comienza una danza, gira a la derecha y recorre los cuatro puntos cardinales; luego toma un pequeño descanso sin dejar de tocar.
EL ALBA“Hoy entra la primavera, aunque no parece... Todos traen gorros y chamarras, pero bueno”, se escucha entre los asistentes en tono muy sarcástico y rompiendo con la seriedad por un momento.
Despunta el primer rayo de luz y el maestro, como le llaman los asistentes al místico señor de blanco, comienza a predicar al tiempo que el sonido del tambor se desvanece. Invita a la renovación individual con una analogía del inicio de primavera.
En ocasión de ser Viernes Santo rememora a Cristo y su ejemplo de amor. Recorre nuevamente los puntos cardinales pero en esta ocasión agrega dos dimensiones más: el cielo y la tierra. Se inclina para tocar a la tierra y para el cielo sólo estira sus manos.
MEDIO SOLLos feligreses claman por los guerreros: “¡América, América, levántate y anda!”, dicen con fuerza y levantan sus manos para recibir la energía del universo.
Las hierbas (salvia) y el carbón escupen humo; éste es manipulado con unas plumas que tiene en las manos el guía espiritual. El vapor impregna su aroma a las personas que se acercan para ser rociadas por este vaho.
RITO MENGUANTEUna vez que recibieron los humos siguen una danza. El Sol está completo y aunque la primavera entró 36 horas antes el grupo de personas, 60 según contó el guardia, disfrutó el proceso espiritual de renovación.
Y pese a que terminó la ceremonia personas siguieron llegando al lugar; todas llevaban algo de blanco entre sus prendas que cubrían sus cuerpos.










