Decae el interés por la zona arqueológica Altavista en Chalchihuites
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Por Brisia Arlette Ramírez - 22 de mar de 2008.Chalchihuites Zac.- El interés de los ciudadanos por admirar el equinoccio en Altavista decrece en los últimos años, pues de ocho mil a diez mil visitantes que acudían, la cantidad se redujo a mil este año.
El fuego estuvo presente en la pirámide de La Ferrería, durante la entrada del rayo solar de primavera.
En jueves y viernes arribaron alrededor de 300 a 400 por día, señaló Antonio de Dios Sánchez, jefe de Resguardo de Bienes y Raíces Culturales del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Zacatecas.
Aunque se esperaba, como otros años, que arribaran autobuses con turistas a la zona arqueológica, el lugar se apreció semidesierto. Sólo se observaron algunas cuantas tiendas de campaña y pocos automóviles.
LLEGAN OPORTUNOSMuchos de los turistas arribaron desde la noche del jueves y acamparon en el lugar. Se observaron varias tiendas de campaña y algunas fogatas en la semioscuridad de la madrugada.
Un intenso frío calaba hasta los huesos y muchos turistas hacían círculo alrededor de las mismas, en tanto degustaban una taza de café. Alrededor de las 5:00 horas arribaron muchos más en autos particulares; ningún autobús hizo su aparición.
Muchos policías estatales fueron distribuidos en diversos puntos de la zona arqueológica y no permitieron que la gente llegara más allá del montículo donde se observa el fenómeno.
Otros más atribuyeron la escasa presencia de la ciudadanía a la Ley Seca que estableció el alcalde Juan Nava Peña y a la falta de eventos culturales.
DECEPCIÓN“Cada año la gente de fuera venía para ver las danzas y el anuncio de que habría Ley Seca y que iban a detener a las personas los asustó”, señaló un grupo de jóvenes, entre risas.
Ni el alcalde, Juan Nava, ni funcionarios estatales, municipales, y mucho menos el secretario de Turismo, Rafael Flores, hicieron su aparición.
Al filo de las 6:30 horas la mayor parte de las personas se había concentrado en el montículo y esperaban impacientemente. Ya el Sol anunciaba con destellos su presencia en los alrededores.
La gente se cubría con cobijas y con lo que encontraba del intenso frío. Todos miraban hacia el montículo denominado El Picacho. Hasta los policías sacaban sus teléfonos celulares y captaban sus fotos del recuerdo.
EL REY SE APARECEJusto a las 7:00 de la mañana “Helio” hizo su aparición; el destello refulgente animó a todos. Aunque escasas, varias amas de casa vestidas de blanco, acompañadas de sus vástagos, dirigieron las palmas de las manos hacia el Sol, con la intención de captar energías y muchas otras personas las imitaron.
Las voces se convirtieron en murmullos de admiración. El sonido de las cámaras fotográficas se escuchaba por todas partes, y los padres de familia complacían a sus pequeños con la foto y la cámara de video.
Al fin el disco amarillo se mantuvo en lo alto de El Picacho y una luz cegadora cubrió toda el área. “¡Aaah, qué rico calorcito¡”, señalaron algunos.
Y es que la presencia del Sol había disipado rápidamente el frío matinal y ya muchos empezaron a sentir el calor del astro rey y a dejar de titiritar.
Sólo diez minutos observaron el fenómeno y, al fin, los turistas iniciaron el camino de regreso al museo y a sus autos. “¡Vamos a las gorditas a Chalchis”, dijeron algunos.
CAUSASEl Jefe de Resguardo de Bienes del INAH atribuyó la escasa presencia de la gente a que esta semana el fenómeno arqueoastronómico cayó en año bisiesto, también dentro de la Semana Santa y porque no se celebraron eventos culturales. Aunque también por decreto del INAH se está cobrando la entrada al museo y a la zona arqueológica, aunque sea en día festivo. La entrada para apreciar el fenómeno del equinoccio tuvo un costo de 29 pesos.
“Los festivales dependen del Municipio y la zona arqueológica y el museo dependen del INAH, por lo que cada quien le da promoción a su área”, comentan.
PROMOCIÓNPor parte del INAH, señaló que se están distribuyendo carteles, aunque pocos han sido los extranjeros que han acudido a la zona arqueológica, que tiene un horario de 9:00 horas a 15:30 horas.
En el lugar sólo un reducido número de personas acudió a apreciar el evento, cuando el Sol emerge del cerro denominado El Picacho y la luz llega directamente a los basamentos del laberinto observatorio.
En el lugar se pudo observar a un grupo de 20 elementos de la Policía del Estado que vigilaron que no se introdujeran bebidas embriagantes a la zona arqueológica y también patrullaron la ciudad.










