Indígenas mexicanos colaboran en restauración de iglesia del siglo XVIII
25 de mar de 2008.México (EFE).- Indígenas mexicanos de la etnia pame colaboran con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la restauración de la iglesia de su localidad, Santa María de Acapulco, en el estado de San Luis Potosí (norte), después de que le cayera un rayo y la quemara, informó hoy la institución.
Nueve meses después del siniestro, los habitantes de Santa María de Acapulco trabajan "in situ" junto con especialistas del INAH en la restauración del templo del siglo XVIII Nuestra Señora de la Asunción y de algunos de sus bienes.
De estos, destacan seis tallas en madera del siglo XVIII, tres de ellas de gran formato, que corresponden a un Cristo Nazareno, una Virgen de la Soledad, y una Dolorosa, la cual en realidad es un santo que fue vestido como virgen.
También están restaurando un crucifijo, una imagen de San Juan Capistrano, conocido por la comunidad como San José, y una Dolorosa de dimensiones regulares, señaló Renata Schneider, responsable del proyecto de conservación y restauración de los bienes muebles e inmuebles.
Una decena de lugareños trabaja en la consolidación de los murales de esta iglesia y en su fachada, además de la reposición del techo.
Asimismo, un misal que data de 1736, y que pertenece a esa población pame es restaurado en las instalaciones de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), del INAH, en la ciudad de México.
Es un libro impreso en Amberes, Bélgica, que consta de 470 hojas escrito en latín, y que probablemente se incorporó al acervo de la iglesia potosina a finales del siglo XVIII o principios de XIX, indicó Marie Vander Meeren, especialista en conservación y restauración de documentos gráficos.
Vander Meeren agregó que el volumen tuvo una primera intervención en Europa, y en la actualidad primero recibió un saneamiento general, especialmente en la parte del lomo, para luego ser objeto de una limpieza más profunda, hoja por hoja, primero con brocha y aspiradora, y después con un tipo de goma que levanta las partículas adheridas en superficie.
Además se corregirá el plano de las hojas al eliminar los dobleces, y se añadirán los soportes faltantes sin desglosar el misal, que se compone de varios cuadernillos.
Como el misal aún tiene una función litúrgica, sus tapas originales de chapa de madera serán sustituidas porque están deterioradas y la piel que las cubría recibirá un tratamiento de hidratación para posteriormente ser reincorporadas.
También se están restaurando en el CNCPC varios legajos del siglo XVIII e inicios del XIX, principalmente actas matrimoniales, bautismales y de defunción, procedentes del templo.
Los expertos del INAH calculan que en cuatro años la restauración del templo habrá finalizado.










