20 años de latrocinio en industria petrolera
Por:
Francisco Nava Rodríguez / El Siglo De Durango / Durango, Dgo. - 04 de jul de 2008.Pemex fue saqueado durante 20 años. Ocho por el PAN y el resto por el PRI, indicó Luis Linares Zapata, secretario de Economía y Ecología del “Gobierno Legítimo”.
En los últimos 20 años Pemex aportó 20 billones de pesos al erario nacional, de los que 3.5 son en los últimos ocho años panistas, el resto fueron del PRI. “Con ese dinero financiaron la Hacienda Pública nacional y no se invirtió ni en petroquímicas, ni en refinación, ni en conservación, ni en ductos, sino en exploración y explotación de crudo. Se están sobreexplotando los pozos y van 15 años de esto, por ejemplo Cantarell se ha dañado en sus reservas por la inyección de nitrógeno”, indicó.Pemex debe regresar a su esencia.
Hacia la década de los setenta se dio una época de progreso, pues no se exportaba crudo, pero después se decidió exportar hasta llegar a una producción de casi cuatro millones de barriles diarios. De éstos más de dos millones se exportaban. El resto se usaba en cantidades decrecientes internamente, en cuanto a la producción de gasolina y de petroquímicos.
Al inicio de 1970 se producía el 85 por ciento del consumo interno de petroquímicos, y hoy se llega solamente al 30 por ciento.
Explicó que el costo de un barril de petróleo de petroquímicos es de alrededor de los 257 dólares, pero el de venta es de 282, es decir, se tienen 25 dólares adicionales ante la renta petrolera.
Las cuentas. Según explicó existe una riqueza de 100 mil millones de barriles, que a precio de 100 dólares, son diez trillones de dólares que serían las tres cuartas partes del PIB de Estados Unidos.
Pero el problema es que Felipe Calderón, presidente de México, quiere incrementar la producción de crudo, para exportar más, lo cual calificó como una política equivocada, pues no se pretende integrar al país. “La operación de Pemex tiene que regresar a sus inicios y sí exportar pero hules, plásticos, gasolinas y otros derivados del petróleo, pero no ceder el mercado interno a las empresas.














