Betancourt no sabe qué hará en el futuro
Por: El Universal /París, Francia - 04 de jul de 2008.La colombo-francesa Íngrid Betancourt, liberada el miércoles tras casi seis años y medio en manos de las FARC, no sabe qué hará en el futuro, más allá de su compromiso “absoluto” de luchar por la liberación de sus compañeros de cautiverio.
Tras ser liberada de su secuestro, la ex rehén de las FARC recibe a sus hijos en Colombia. | Notimex
“Esta libertad me llega de golpe y estoy todavía bajo la anestesia del shock”, dijo la ex rehén en la televisión “France 2” desde Bogotá, donde ayer se reunió con sus hijos, Mélanie y Lorenzo.
“No sé qué haré en el futuro. Me había programado para cuatro años más en la selva”, donde recibió un trato que “no era para un ser humano” ni para “un animal”, explicó Betancourt.
La ex candidata a la presidencia de Colombia, de 46 años, fue liberada junto a otros 14 rehenes en una operación del Ejército Colombiano y llegará hoy por la tarde a París, donde será recibida por el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Preguntada sobre si se instalará en Francia o en Colombia, indicó que “lo ideal” sería tener “el don de la ubicuidad, poder estar en Francia y en Colombia”, antes de reconocer que “no es posible”.
“No sé qué haré. ¿Me quedaré en Colombia? Quizás. Iré a Francia seguramente también a menudo”, señaló.
Por lo pronto, quiere estar “un poco” en Francia y volver a Colombia, y luego tomar decisiones “en función de las necesidades” de sus hijos y de su madre, Yolanda Pulecio.
Lo primero que quiere hacer, una vez terminen las ceremonias y actos de bienvenida, es irse unos días con sus hijos y “estar sola con ellos. Estar en familia, en la felicidad absoluta”.
A preguntas sobre si la energía de que hace gala, pese al calvario sufrido, la llevará a volver a tener un papel público de primer plano, dijo que su compromiso personal de luchar por la liberación de los rehenes que siguen en la selva es “absoluto”, aunque no sabe “cómo hacerlo”.
Quiere luchar por todos aquellos en el mundo que sufren estas situaciones de secuestro, “crear cadenas, movimientos, llegar a corazones”, explicó.
A los interrogantes sobre si estará en la política o participará en elecciones, dijo que “en este momento” no tiene respuesta.
Aunque lamentará toda su vida el dolor que ha causado a su familia con su secuestro, dijo que si volviera a estar confrontada a una situación frente a sus principios, y a lo que cree “importante en la vida”, piensa que repetiría la decisión que tomó aquel fatídico día de febrero de 2002.
Betancourt fue secuestrada por la guerrilla cuando acudía a una localidad cuyos habitantes le habían pedido apoyo y pensaban que ella podía ser un “escudo” frente a represalias. Al describir las condiciones de su secuestro, dijo que “no era un trato que se puede dar a un ser vivo”: sólo había “crueldad, arbitrariedad y maldad”.














