Juraron amor eterno
16 de nov de 2003.Del brazo de su padre Felipe Monsiváis Félix, entró al Templo de los Ángeles la joven Cristina Monsiváis Mijares para unir su vida con la de su prometido José Antonio Lambretón Cortázar.
Una vez en el altar los novios fueron recibidos por el sacerdote Jesús María Hernández, quien se encargó de bendecir el amor de esta pareja con el sacramento del Matrimonio. Fueron testigos de esta ceremonia la mamá de la novia Guillermina Mijares de Monsiváis y los padres del novio Luis Lambretón Rodríguez y Leticia Cortázar de Lambretón.
Las personas que formaron parte del cortejo nupcial fueron: Marcela Monsiváis de Garza y Guillermo Garza Ayón, padrinos de anillos; Luis Lambretón y Sra., padrinos de arras; y Daniela y Guillermina Monsiváis Mijares, madrinas de velación.
Ya convertidos en marido y mujer, José Antonio y Cristina ofrecieron una elegante recepción en el Salón Blanco del Club Campestre, a donde asistió un amplio número de familiares y amigos, con quienes compartieron su felicidad hasta las primeras horas del día siguiente.
Algunas de las personas que acompañaron a los nuevos esposos fueron: Juan Francisco Gutiérrez y Vale Velasco de Gutiérrez, Rony Ramírez Maclein, José Ángel Reynosa, Bárbara Ramírez de Reynosa, Martha Escobosa de Smithe, Rafael Ortiz, Elsa Muñoz de Muguiro, así como las familias Mijares del Campo, Mijares González, Mijares Casavantes y Lambretón Cortázar.
Después de la recepción los recién casados se despidieron de sus familiares y amigos para partir rumbo a su luna de miel en un crucero por el Caribe.








