“Zotoluco” pone la experiencia, Delijorge el entusiasmo
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Jorge Mata, Fotos: Léon Carmelo Alvarado - 20 de jul de 2008.Una corrida con peso y con trapío de Boquilla del Carmen complicada y deslucida, salvándose los toros lidiados en tercero y cuarto lugar y tres toreros muy entregados tratando siempre de agradar al escaso público que se dio cita en la corrida de Feria que sólo alcanzo para un cuarto de entrada, fue el resultado de una tarde llena de momentos emocionantes y que al final salió el aficionado contento de ver la maestría de un “Zotoluco” que dejó en claro porqué es toda una figura del toreo, además de la voluntad de un Fernando Ochoa que siempre demostró su tesón y su calidad como matador de toros, y por si fuera poco la demostración del zacatecano Jorge Delijorge, quien hizo lo que tenía que hacer “pegarse un arrimón” y cortar las orejas.
Tarde llena de emociones en la Plaza de Toros Alejandra, con la presencia de “El Zotoluco”, quien cortó tres orejas.
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Ése fue el resultado de una tarde bonita de toros que desgraciadamente no tuvo la respuesta del aficionado duranguense, quizá por la falta de promoción al cartel por parte de la empresa organizadora, siendo una lástima ya que el cartelazo fue de lujo.
Festejo. Abrió el festejo Eulalio López “El Zotoluco” vestido de obispo y oro, ante “Tepehuano” cárdeno con 475 kilos al cual le realizó una faena derechista llena de técnica y valor ante un astado complicado y soso que además tenía peligro, y de no ser por la gran maestría del diestro nacido en Azcapotzalco, se hubiera ido el del Boquilla del Carmen con las orejas al destazadero, pero afortunadamente el público se le entregó al diestro y exigió unánimemente al juez de plaza, Humberto Villarreal, que le otorgara el apéndice, ya que su actitud en un principio no era cumplir la directriz en el reglamento de que “el primer trofeo lo otorga el publico”.
En su segundo turno de la lidia ordinaria el maestro regaló una faena llena de emoción que inició con dos faroles de hinojos ante en toro cárdeno con 568 kilos con bonitas hechuras y que llevó el nombre de “Vecino”, cárdeno bragado de la dehesa de Boquilla del Carmen. “El Zotoluco” volvió a deleitar con otra faena llena de temple y poder en su mano derecha y que al final terminó por bordar al toro, que después de reunir nobleza y bravura y ante un torero como lo es “Zotoluco” regalaron una bonita faena que terminó con dos orejas para el triunfador de la tarde y de premio al toro, o mejor dicho al ganadero, se le dio la vuelta al ruedo. Al final, gracias maestro por su enorme demostración de que por que usted sigue siendo la gran figura triunfadora de este país
La sorpresa. El que dio una grata sorpresa fue el novel matador zacatecano Jorge Delijorge, quien con su vestido de torear color champagne y mostró enormes ganas de triunfar y aprovechar la oportunidad de alzarse con un triunfo ante dos toreros con una enorme experiencia y cartel.Con su primer enemigo de nombre “Guadiano”, de 503 kilos, Delijorge estuvo con mucha afición y valor, atributos principales en un torero que demostró a propios y extraños que en este torero zacatecano hay una gran promesa dentro del escalafón de matadores de toros mexicanos y que con su primer toro emocionó con las banderillas y también con el capote en donde estuvo variado en quites y con la muleta brindó una faena derechista con temple y entendimiento al de Boquilla del Carmen, aunque también con la izquierda se acomodó el jovencito matador zacatecano.
Mató de una media estocada después de un pinchazo, pero la entrega del menudito torero hizo que el público le exigiera al juez la oreja y de esta manera terminar Delijorge dando una vuelta al ruedo feliz con su oreja en la espuerta. Enhorabuena Jorge ése es el camino torero.
Ya con el que cerró plaza, de nombre “Pozero”, con 504 kilos, Delijorge sólo obtuvo silencio ante un toro muy complicado y deslucido, al cual le terminó dando su lidia y matarlo de una estocada entera para despedirse entre palmas del respetable.
Un grande, Fernando OchoaFernando Ochoa hizo el paseíllo en la Alejandra vestido con precioso terno color champagne con bordados en cruceta como lo utilizó por muchos años el inigualable figurón del toreo Don Manuel Capetillo. Fernando como se dice vulgarmente “bailó con la más fea” y es que le tocó en el sorteo lo más complicado y lo más difícil para poder hilvanar una de sus faenas como nos tiene acostumbrados a los aficionados duranguenses, con su primero de la tarde de nombre “Montañés”, con 512 kilos en sus lomos y con el que estuvo digno y voluntarioso demostrando el porqué Fernando tiene el sitio que actualmente goza y que al final terminó por lidiar a “Montañés” y pasaportarlo con una estocada entera pero contraria y que obligó al diestro michoacano a usar el descabello para en su primer intento terminar con ese malo y complicado burel. Con su segundo y cuarto de la lidia ordinaria también Fernando tuvo que “apechugar” con lo malo del encierro y sólo lidió y mató hasta el tercer intento a un toro complicado de 492 kilos.














