Pretenden que su silbato sea muy sonado
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Raquel Carreón Lugo / El Siglo De Durango / Durango, Dgo. - 07 de ene de 2009.Cristian Castañeda Payán y Luis Enrique Alvarado son prospectos duranguenses que
Cristian Castañeda Payán tiene apenas 18 años de edad y asegura que al arbitraje le ha dejado muchas enseñanzas.| Alonso Salazar.
ampliar imagenpresentarán sus pruebas para ser profesionales.
Cuentan con sólo 18 años de edad pero sus propósitos están demasiado marcados, uno de ellos es ser árbitros profesionales, por lo que los duranguenses Cristian Castañeda Payán y Luis Enrique Alvarado estarán en la Federación presentando las pruebas correspondientes.
Los prospectos pertenecen a la subdelegación Durango y junto con dos integrantes de Sinaloa y un par de Monterrey estarán en Torreón, Coahuila, con el comisionado de árbitros Carlos González y la psicóloga Parma Aragón.
Anteriormente los duranguenses ya habían tenido las pruebas físicas en Monterrey y en esta ocasión presentarán examen teórico, práctico y psicométrico ante personas encargadas directamente de la Federación Mexicana de Futbol.
Una gran experiencia. Luis Enrique Alvarado es un novato en el mundo del arbitraje, sólo cuenta con dos años, sin embargo está lleno de experiencias y asegura que las amistades que ha hecho son un gran tesoro.“El grupo de árbitros es muy trabajador y eso es lo que me gusta, tenemos entrenamiento de lunes a viernes con Marco Antonio Ortiz Nava, en ocasiones en el Picamoscos, Parque Guadiana o Parque Sahuatoba”, aseveró.
Además está agradecido por el apoyo de todos, ya que lo ayudan y le dan consejos y del material que se necesita ellos mismos se lo proporcionan.
El inicio de su carrera. Por su parte Cristian Castañeda Payán quiere llegar a ser profesional, hace un año que se dedica a ser juez central y empezó en una liga interna de un partido político por azares del destino.“Mi padrino, Marco Antonio Ortiz, me dijo que le ayudara a arbitrar y a pesar de que yo no sabía nada me lancé y así fue que empecé, a pesar de que a mí lo que me gustaba era jugar futbol”, dijo.
Una de sus más grandes satisfacciones es que de un tiempo para acá, en partido donde está de juez central no hay ningún problema, hay las típicas reclamaciones pero no pasa a mayores.
Referente al nivel de entrenamiento que llevan todos los árbitros es bueno, ya que no sólo les ayuda a crecer como persona, sino que también físicamente, porque cuerpo sano, mente sana.
“Tengo algunas fotografías de hace un año y estaba un poquito gordito y ahora sí me veo demasiado delgado y sobre todo ya tengo más condición física”, finalizó.








