Durango - nota 13 de 19

Cereso Uno, atacado por la muerte

Por: EL SIGLO DE DURANGO / DURANGO


El reloj marcaba las 10:00 de la mañana, un hombre salió de las oficinas del Cereso, traía una hoja blanca en la mano, las decenas de personas que esperaban saber la identidad de los reos muertos lo siguieron con la mirada hasta que llegó a la malla perimetral del penal; el llanto y los gritos se apoderaron de la gente cuando aquel hombre empezó a leer uno a uno los nombres de los internos que fueron asesinados, no podían creer que uno de los occisos era su familiar; posteriormente, en silencio se retiraron rumbo a la Procuraduría para realizar los trámites y reclamar los cuerpos.

El miércoles nuevamente se suscitó una masacre en el interior del Centro de Readaptación Social (Cereso) de la capital, fueron 23 los internos ejecutados con puntas metálicas hechas por los propios reos.

De acuerdo a los datos proporcionados por el procurador general de Justicia, Daniel García Leal, nueve de los occisos estaban purgando una pena por el delito de secuestro, seis por delitos contra la salud, cuatro por homicidio y los otros por portación de arma de fuego, robo, violación y lesiones.

 VAN MÁS DE 70 PRESOS EJECUTADOS

De acuerdo al archivo de El Siglo de Durango, en menos de 14 meses en los Ceresos de la capital y de Gómez Palacio han asesinado a más de 70 internos, homicidios en su mayoría relacionados con la delincuencia organizada.

El primer reporte relevante fue el 2 de noviembre del 2008, cuando fueron asesinados nueve internos, el año pasado fueron ultimados siete más también en el penal de la capital.

En julio la violencia se trasladó al Cereso de Gómez Palacio, cuando mataron a seis presos más y en agosto el mismo penal se convirtió en un infierno cuando se suscitó una ejecución masiva con saldo de 20 víctimas.

Otros de los homicidios en los citados centros penitenciarios se presentaron en junio, julio y agosto, sumando más de 70 internos ejecutados, incluyendo los 23 del miércoles.

 DETALLE A DETALLE

A las 7:00 de la mañana se abrieron las celdas para pasar lista y prepararse para el desayuno, parecía que todo estaba planeado, diferentes grupos de presos se abalanzaron al área de control, llevaban puntas metálicas elaboradas por ellos mismos en los talleres del penal, cuando vieron a sus "blancos", en su mayoría secuestradores y al parecer miembros de un cártel diferente al que predomina en el lugar, los atacaron a muerte.

Se activó el código rojo poco antes de las 7:30, según lo comentó el comandante de la Décima Zona Militar, Moisés Melo García, pero cuando llegaron junto con los policías municipales los custodios del Cereso ya tenían controlada provisionalmente la situación.

Posteriormente llegó el personal de la Procuraduría, entre ellos agentes del Ministerio Público, investigadores y del Servicio Médico Forense (Semefo), mientras tanto las ambulancias de la Cruz Roja ya se retiraban vacías, pues no se presentaron lesionados de gravedad.

 ALGUNOS DEGOLLADOS

Agentes que estuvieron en el interior del penal comentaron: "era un regadero de muertos, no fue en el mismo lugar, como que algunos quisieron correr para protegerse pero fueron alcanzados, otros tenían heridas grandes y profundas".

El reporte señaló que varios de los occisos murieron por hemorragias provocadas por largas heridas en el cuello y otros con profundas lesiones en varias partes del cuerpo, al parecer usaron puntas gruesas y largas.

A las 8:30 salió una camioneta del Semefo cargada con más de 12 cadáveres y una patrulla de la Procuraduría con el resto de los cuerpos.

Minutos después llegaron elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y aparte arribó el general Moisés Melo García y tras ingresar al penal para inspeccionar la zona salió y dio una entrevista a los medios de comunicación; ahí confirmó los 23 occisos, mientras que las decenas de personas que tenían familiares en el interior gritaban con desesperación para que les dieran a conocer la lista de los asesinados.

 MOMENTOS DESGARRADORES

Fue alrededor de las 10:00 de la mañana cuando salió un funcionario del Cereso y al llegar a la malla perimetral se subió a unos costales de arena y empezó a leer uno a uno los nombres de los internos muertos.

El llanto y los gritos no se hicieron esperar cuando las personas que estaban afuera escuchaban el nombre de algún familiar en la lista de finados.

No lo podían creer, en varias ocasiones pidieron que repitiera los nombres de los occisos con la esperanza de que hubiera un error o que escucharan mal, pero no, la realidad era ésa, habían matado a uno de sus familiares.

 

 JOSÉ LUIS LÓPEZ IBAÑEZ  JAVIER TOULET  MIGUEL LAZALDE  ROSY GAUCÍN  EL SIGLO DE DURANGO El presidente del Centro Empresarial Durango (Coparmex), Javier Toulet Salas, calificó como lamentables los hechos ocurridos este miércoles en el interior del Centro de Readaptación Social No. Uno, donde murieran de manera violenta 23 internos.

El dirigente empresarial dijo que es una realidad el identificar que nueve de las personas que perdieran la vida eran procesadas por el delito de secuestro, lo que hace pensar que lo sucedido obedece a un ajuste de cuentas.

 ANÁLISIS

Consideró que esto marca la pauta para hacer una reflexión sobre la gravedad de los casos que se han presentado en el interior de los penales en la entidad.

Afirmó que en este sentido se debe trabajar más en torno a la seguridad en estos lugares.

Hay que revisar de qué manera se va a salvaguardar la integridad de las personas que se encuentran en estos centros, solamente hay que recordar que el año anterior se presentaron cuatro incidentes de este tipo que derivaron en la muerte de reclusos.

 PROPUESTA

Para el ex dirigente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera en Durango se debe eficientizar y profesionalizar el trabajo en materia de seguridad en los centros de reclusión.

Expresó que con este tipo de circunstancias lo que se observa es que las autoridades ya fueron rebasadas y lo que se requiere en este momento es que se revise lo que está pasando, por que es muy lamentable que de nueva cuenta se presente este tipo de hechos.

De igual manera otros sectores empresariales como la Canaco consideraron lamentable que haya violencia.

 DANIEL ESTRADA  EL SIGLO DE DURANGO

Durango

Jesús Antonio Rosso Holguín, encargado de la Secretaría de Seguridad Pública tras la renuncia de Ricardo Andriano, permaneció en la Audiencia Pública que se llevó a cabo el miércoles encabezada por el Gobernador del Estado, mientras recibía algunos reportes de la situación que prevalecía en el Cereso Número 1, donde murieron 23 internos.

En entrevista, al medio día, expresó que la situación se tenía bajo control debido a la presencia de todas las corporaciones policiales y personal del Ejército y comentó que se trató de una riña.

Dijo que desde hace tiempo se presenta este tipo de acciones que no se pueden prever, sin embargo se puede hacer una redistribución de reos rivales que permita evitar que sigan los conflictos al interior de este lugar.

 NEGATIVO

Por su parte, el diputado local José Luis López Ibáñez consideró que este hecho violento dejó ver que el estado no tiene la capacidad para contrarrestar la inseguridad.

Dijo que el Gobierno en funciones es un fracaso en el tema de seguridad, mientras que el penal no posee la infraestructura para garantizar la vida de los reos.

"Los custodios no cuentan con la capacidad para controlar la seguridad, son muy pocos y su salario es muy bajo, tienen un pesado horario de 24 por 24 y les han faltado a la promesa de un incremento", expresó.

El Diputado local citó que la inseguridad es un fenómeno nacional, pero en Durango ha crecido de forma alarmante.

El legislador comparó la Policía Estatal de Veracruz con la de Durango, en cuanto al número de elementos y la preparación, y dijo que en los dos ámbitos la corporación local se queda atrás por mucho.

Lista de muertos e historial delictivo

El 26 de noviembre la Procuraduría General de Justicia presentó como detenidos a cuatro de los ahora occisos, quienes presuntamente habían participado en el secuestro de ocho trabajadores en el tramo carretero Durango-Gómez Palacio y a cinco más en el municipio de Cuencamé.

La banda de presuntos secuestradores presentada por la Procuraduría estaba integrada por José Manuel Muñiz Contreras, de 50 años de edad; Alejandro Alonso Favela, de 41; José Martín Parra Moreno, de 30, todos originarios de Cuencamé, y Ubaldo Lerma Alemán, del municipio de Pueblo Nuevo.

Ese día el Subprocurador informó que tanto José Manuel como Ubaldo, durante la indagatoria efectuada en el caso, aceptaron su participación en la privación ilegal de la libertad de las 13 personas e hicieron el señalamiento en contra de Alejandro y José Martín, lo que estos dos últimos negaron.

Otros de los internos que murieron en la masacre de ayer fueron detenidos el 23 de noviembre también por secuestro; en esa ocasión fue el Procurador de Justicia el que informó sobre la aprehensión de 18 presuntos secuestradores en diferentes municipios de La Laguna que por lo menos habían llevado a cabo 25 plagios.

En esa acción detuvieron a los ahora occisos Juan Miguel Alonso Palacios, de 26 años, originario de Cuencamé; y a Luis Leonardo Zermeño Navarro, de 21, vecino de Torreón, Coahuila; la captura se suscitó justo cuando recogían 400 mil pesos por el rescate de un comerciante de Cuencamé, de apellido Benavente.

Los agentes, tras realizar las investigaciones de campo y de gabinete apoyados por elementos del Ejército Mexicano y con la colaboración de la familia de la víctima montaron un operativo discreto para detener a los mencionados en flagrancia de delito, quienes más tarde "echaron de cabeza" a dos cómplices, siendo éstos el también ahora muerto Manuel Hernández Alba, de 37 años, vecino de Juan Aldama, Zacatecas; y una mujer.

Dos de los ejecutados ingresaron al Cereso hace un año tras haber sido detenidos por la Procuraduría inculpados de haber degollado a una sexoservidora.

Fue el 6 de enero cuando la Procuraduría presentó a tres de los cinco presuntos asesinos, siendo ellos Sergio Eduardo Contreras Rojas, alias "El Coi"; Juan Marcos de la Cruz Contreras; y Luis Rey Vargas Valles, apodado "El Bicho", todos de 18 años de edad. Cabe precisar que sólo Juan Marcos no pereció en la matanza.

Ese Día de Reyes se informó que los mencionados a bordo de un taxi la llevaron a la víctima a la casa ubicada en la calle José Martí, en la colonia Isabel Almanza, ahí invitaron a los otros tres para alcoholizarse y drogarse y cuando ya andaban bien "locos" intentaron abusar de la joven pero como ésta puso resistencia empezaron a golpearla y con una navaja a herirla en nueve ocasiones en el pecho y abdomen para posteriormente uno de ellos degollarla; posteriormente la arrastraron hacia el medio de un solar que está pegado a la vivienda mencionada y ahí la "tiraron", según la confesión de tres de los presuntos homicidas.

Dos habitantes de Nuevo Ideal fueron asesinados ayer en el Cereso, ingresaron al penal el 1 de octubre por delitos contra la salud y posesión de armas de fuego.

Manuel Quintero Monárrez, quien se hacía llamar también Jesús Manuel López Monárrez, de 42 años de edad, y Héctor Quintero Juárez, de 20 años de edad, ambos con domicilio en ese lugar, son quienes fueron detenidos en flagrancia de delito por los elementos de la AEI.

La Procuraduría informó que durante un recorrido de vigilancia que realizaban elementos de la Agencia Estatal de Investigación, propiamente en la periferia del ejido Benito Juárez, municipio de Nuevo Ideal, se sorprendió a los mencionados quienes al detectar la presencia de elementos policiales de esta corporación trataron de darse a la fuga; sin embargo, se logró su detención.

En el sitio donde estaban dichos sujetos, en la puerta de un guarda-ganado, tenían oculto entre piedras y matorrales, una pistola calibre nueve milímetros, una arma larga tipo "cuerno de chivo'', tres rifles calibre .22 y una carabina 30-30, cartuchos de diversos calibres, equipo de radiocomunicación y poco más de medio costal de droga en la modalidad de marihuana.

Más de los occisos que estaban procesados por delitos contra la salud son: Juan Luis Núñez López, de 36 años, originario de Santa María de El Oro; junto con nueve sujetos más fue detenido por el Ejército con más de dos mil 300 "grapas" de cocaína, tres kilos de marihuana, armas y vehículos.

Según el informe de los militares la detención se llevó a cabo en la cabecera municipal de Nuevo Ideal en octubre del 2008.

Otro es Ruperto Guerrero Aragón, originario de Cóscate, Pueblo Nuevo, también fue detenido por el Ejército el 31 de marzo del año pasado junto con seis tipos más. La aprehensión se llevó a cabo en El Salto, donde les aseguraron armas, droga y vehículos, además se les relacionó con los sangrientos ataques en el poblado Corralitos.

El ahora finado Miguel Robles Ortega, de 49 años de edad y originario del poblado La Cieneguita del municipio de Topia, fue detenido el 23 de octubre pasado en Santiago Papasquiaro por los soldados tras hallarle un "pase" de cocaína y varios kilos de marihuana.

José Miguel Malpica Guzmán, muerto ayer en el penal, había sido detenido en noviembre pasado junto con cinco personas más, quienes confesaron ser los autores del plagio del regidor priista de Santiago Papasquiaro, Aldo Avitia Romo, quien estuvo secuestrado por cuatro días y liberado tras la entrega de un rescate de 500 mil pesos.

Fue hacia las 1:30 horas del domingo 25 de octubre pasado cuando la camioneta Dodge tipo Durango de color guinda del regidor priista fue encontrada sola con motor y autoestéreo encendidos en el camino que conduce al rancho San Nicolás. Ese mismo día trascendió que la familia negociaba el pago de un rescate millonario para lograr su liberación.

A las 3:00 horas del jueves 29 de octubre Aldo Avitia Romo fue entregado en la cabecera de Santiago Papasquiaro luego del pago de 500 mil pesos a los plagiarios.

Miguel Ángel Núñez López, de 33 años, fue detenido en febrero del 2008 por portación ilegal de arma de fuego en el poblado Unión y Progreso, en El Oro, posteriormente al parecer se le comprobó el delito de homicidio.

El 15 de abril del 2007 detuvieron a Lucio Sánchez Trejo, de 34 años y a tres más, todos vecinos de Nuevo Laredo, Tamaulipas, quienes secuestraron a un ingeniero vecino de la colonia División del Norte y lo tenían en una casa de seguridad en el fraccionamiento La Forestal.

Arturo Segura Reséndiz, de 42 años de edad, con domicilio en la colonia Emiliano Zapata, fue aprehendido por la Policía Municipal por el presunto delito de violación el pasado 3 de octubre.

Omar Lozoya Domínguez, de 23 años, fue detenido por la Policía Municipal ya que junto con otro sujeto, encapuchados, con un rifle de postas y un cuchillo, después de golpear a la propietaria de una tienda le robaron dinero en efectivo, cerca de 12 mil pesos, en Tapias.

Finalmente, se informó que el resto de los occisos es: Daniel Santillán Aguilar, de 34 años, ingresado al Cereso por delitos contra la salud; José Sarmiento Villegas, por homicidio; Olegario Lerma Castillo, por lesiones; y Jesús Cervantes Ruiz, de 42, por portación de arma de fuego; cabe mencionar que éste último ya había resultado herido en la riña del 21 de marzo del año pasado en el Cereso de la capital.

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