Mueren 68 personas en Basora
22 de abr de 2004.Bagdad, Irak (SUN-AEE).- Al menos 68 personas -entre ellas varios niños- murieron y cerca de 100 están heridas tras una serie de explosiones registradas en la ciudad de Basora y sus cercanías contra varios edificios policiales, indicaron fuentes oficiales irakíes.
El nuevo ministro del Interior irakí, Samir Sumeidei, ofreció ayer una rueda de prensa en la que confirmó que hay 28 niños entre los heridos por esos atentados con coches-bomba.
El gobernador de Basora, Wael Abdelatif, cifró en 68 los muertos y en 99 los heridos.
Las explosiones se registraron en la hora punta y alcanzaron a dos autobuses, uno de ellos de transporte escolar.
Las comisarías atacadas son las de Al Basra, Al Achar y Al Sawdia, todas ellas dentro de la ciudad, a las que hay que sumar la academia de policía de Zubeir, a unos veinte kilómetros al suroeste de Basora.
En este caso, otro coche bomba ocasionó tres muertos, dos de ellos agentes, y seis heridos, entre ellos cuatro soldados británicos, dos de los cuales se encuentran en estado grave, dijeron fuentes británicas desde Londres.
“A las 7.20 de la mañana, hora local, oímos tres enormes explosiones que hicieron temblar el edificio de la Gobernación local”, dijo el comisario Ali Abdalá, jefe de la comisaría de Al Basora, contactado por teléfono, y añadió que las explosiones han causado muertos “tanto entre los civiles como entre los agentes de policía”.
El portavoz militar británico en Basora, Hicham Halawa, declaró que no hay ningún soldado británico alcanzado por las explosiones de Basora, sino únicamente en la de Zubeir.
Un testigo, el estudiante Osama Abdelkrim, manifestó que la explosión de Al Basora “había causado la destrucción casi total del edificios. He visto restos humanos entre los escombros, que los trabajadores de las ambulancias se afanaban por recoger. Los cristales de numerosas viviendas cercanas han quedado rotos”.
Los soldados británicos que se acercaron al lugar de los hechos para prestar asistencia a las víctimas fueron apedreados por la multitud, por lo que tuvieron que abandonar el lugar.
El Ministro del Interior irakí aseguró que los responsables de los atentados de ayer son “las mismas personas que perpetraron los ataques de Erbil, Kerbala y otros lugares”, en referencia a algunos de los mayores atentados terroristas registrados en la posguerra irakí.
De hecho, los de ayer son los más graves que se registran en Basora, una ciudad que junto a las demás regiones del sur irakí, de mayoría chií, está siendo en las últimas semanas escenario de numerosos actos de violencia.
“Esta masacre, este ataque criminal, no frenará la marcha del pueblo irakí hacia la libertad, la democracia y la estabilidad. Estamos determinados a continuar persiguiendo a estos criminales hasta presentarlos ante la justicia; no les permitiremos lograr sus objetivos”, dijo el Ministro.
Por otra parte, la violencia volvió ayer a la ciudad de Faluja, el conflictivo feudo de la resistencia suní, situado a unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad, tras varios días de calma relativa.
Según las fuentes, aviones militares estadounidenses bombardearon el barrio Golán, en el noreste de Faluja, donde se registraron los incidentes.
Por otra parte, cuatro insurgentes irakíes fueron muertos por agentes de la Fuerza de Defensa Civil irakí en la noche del martes, en la ciudad norteña de Kirkuk, cuando preparaban un ataque con coches bomba, informaron ayer fuentes policiales irakíes.










