El hecho de que la exdueña de un "table dance" se convierta en Secretaria de Educación y un presunto depredador del ambiente encabece ahora las acciones para cuidar lo que suele destruir, parecerían nombramientos propios en una película de ficción o de una parodia, pero si se trata de decisiones oficiales en un estado mexicano, la cuestión es como para pasar de la preocupación a la ocupación.
Resulta que al realizar reacomodos en su estructura de gobierno, antier el gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, nombró a Sara Latife Ruiz Chávez -en el pasado propietaria de un antro tipo "table dance" en Cozumel- como titular de la Secretaría de Educación. También designó como Secretario del Medio Ambiente a Carlos Rafael Muñoz, sin importar que fue destituido, incluso en un acto público, por el entonces presidente Felipe Calderón, de su cargo como delegado de la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente por la depredación de manglares alrededor de la Laguna de Nicupté, entre otras fallas; por ser enemigo del ambiente, pues.
En el caso de la nueva y flamante responsable de la educación en ese estado sureño, dentro del PRI ya fue diputada federal y en el 2007 trató, sin éxito, de ser secretaria general del CEN del tricolor; justo después de ese intento, tuvo que cerrar su negocio nocturno, ante el escándalo mayúsculo que ya se había generado. Luego, fue secretaria de Turismo en la entidad y también aspiró a la gubernatura, pero se quedó en el intento, al ser elegido candidato Roberto Borge, mandatario actual.
Por descabelladas que parezcan estas nominaciones en Quintana Roo, de alguna manera reflejan el autoritarismo de un gobierno estatal que, al no sentir la obligación de rendirle cuentas a otras instancias, hace sencillamente lo que les parece.
Si en tiempos del imperio romano muchos se escandalizaron porque Calígula nombró Cónsul a su caballo, qué diremos ahora, ante el daño que pueden propiciar a su estado estos especímenes convertidos en funcionarios públicos.
Lo peor del caso es que un asunto así no constituye la excepción, sino casi la regla y el lineamiento, de las decisiones que se siguen tomando en otras entidades del país, donde el abuso de autoridad es, desde hace años, sobre todo a partir del año 2000, con los gobiernos panistas, una constante.
Al desligarse la Secretaría de Gobernación de los estados, durante estos sexenios, para volverlos casi autónomos, los gobernadores crecieron en poderío; no pocos se creyeron virreyes. Con estas facilidades, les resultó muy cómodo extralimitarse y no les importó satisfacer las demandas ciudadanas, sino las personales. El de Quintana Roo es sólo un ejemplo de lo que puede suceder si, desde las instancias adecuadas, nadie es capaz de acotar las atribuciones de quienes tienen el poder en sus manos. Ya no estamos en tiempos de dejar a los gobernantes que se extralimiten en sus funciones.
DESGARRADORAS DECLARACIONES LAS del Secretario de Desarrollo Social en el estado, Arturo Yáñez Cuéllar, al reconocer que 341 mil personas en Durango dan una comida al día, porque no les alcanza el salario. En otras palabras, reconoce el funcionario que estos gobiernos le han fallado a los duranguenses... SE CUMPLIÓ UN mes y medio sin que Lerdo y Gómez Palacio cuenten con policía municipal, y 14 días sin agentes de vialidad. La situación en esa comarca sigue siendo caótica en casi todos sentidos... NO SE OBSERVA buen ritmo de trabajo en la construcción de los Puentes Gemelos, por lo que resulta muy difícil esperar su conclusión para junio próximo, tal y como lo prometió la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas.
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