El referendo que los días 10 y 11 de marzo se celebrará en las islas Malvinas no cuenta con el reconocimiento de Argentina que, a pesar de esta consulta, mantendrá el reclamo de soberanía sobre este estratégico archipiélago bajo dominación británica.
Tras el anuncio de la convocatoria de esta consulta, en junio pasado, en coincidencia con el trigésimo aniversario de la guerra por la soberanía de las islas, Argentina ha insistido en que el referéndum no tendrá ninguna validez legal.
"No tiene ningún valor legal, como sucedió con un plebiscito que se hizo en el peñón de Gibraltar, que tampoco fue reconocido" , dijo recientemente el canciller argentino, Héctor Timerman.
Para Argentina, un referendo sobre autodeterminación no puede aplicarse a una población que no ha sido colonizada sino "implantada" en las islas por el Reino Unido ya que los antiguos pobladores fueron expulsados.
Según el canciller, la consulta sobre el estatus político de las islas, ocupadas por el Reino Unido desde 1833 y donde viven unas 3 mil personas, tampoco será reconocida por Naciones Unidas, que año a año insta a las partes a entablar negociaciones sobre la soberanía del archipiélago.
"Las Naciones Unidas no reconocen este tipo de plebiscito y ya en 1985 se lo anticipó a Inglaterra. Será algo que quizás aparezca por un par de días en los diarios y nada más" , afirmó Timerman.
En el referendo, los "kelpers" (isleños) responderán si quieren o no que las islas mantengan su estatus político actual como territorio autónomo en ultramar del Reino Unido, que conserva sobre el archipiélago las competencias acerca de defensa y asuntos exteriores.
Según Bruno Tondini, experto en derecho internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales, es probable que el Reino Unido exhiba internacionalmente el resultado del referendo como un espaldarazo de parte de los isleños, pero es un "supuesto aval que Argentina puede relativizar desde el punto de vista jurídico en los foros internacionales" .
"Es posible que el tema del referendo llegue al Comité de Descolonización de la ONU, que seguramente tomará nota del hecho para que quede en el informe que anualmente se eleva a la Asamblea General, y no mucho más" , dijo Tondini.