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El legendario daiquirí

EL SIGLO DE DURANGO, 🕚
El legendario daiquirí

Hielo, azúcar, ron blanco y jugo de limón. Estos cuatro ingredientes conforman una de las bebidas más refrescantes y populares de la isla de Cuba.

El sitio Animal Gourmet, señala que a principios del siglo XX, Giacomo Pagliuchi, un ingeniero italiano, llegó a la isla con la intención de emprender un negocio en las minas de cobre de Daiquirí en sociedad con Jennings Cox.

La leyenda cuenta que en una reunión de ambos en casa de Cox, el bar no tenía otro destilado que no fuera ron. Tampoco había garnituras, así que el anfitrión decidió hacer una variación del whisky sour con lo que tenía a la mano.

El resultado fue un viejo conocido corregido y aumentado; aquella bebida que los piratas y comerciantes caribeños habían tomado por siglos para refrescarse, se había llevado al siguiente nivel y se había bautizado con el nombre de la mina que unió a Pagliuchi y a Cox: Daiquirí.

Originalmente está compuesto por el jugo de un limón, una cucharada de azúcar y un vaso de ron. A eso se incorporan hielos y queda listo.

EL FLORIDITA

En la época de prohibición de alcohol, Estados Unidos tenía un paraíso fiscal y escapatoria para los vicios y las diversiones: la isla de Cuba. Fue justo el momento donde el daiquirí comenzó a florecer como un trago digno de probarse.

Se hizo famoso pues el Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway lo tomaba regularmente en sus visitas a La Habana. Uno de sus escritos más populares lee "mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en El Floridita".

Si bien en este bar no se inventó el trago, se atribuye el valor agregado del hielo frappeado en la receta original. Es, hoy en día, es una parada obligada para quienes quieren probarlo.

Entre paredes de terciopelo rojo y asientos color blanco, El Floridita remata con una barra de bar de más de cinco metros de largo que más que un establecimiento de alimentos y bebidas ya es un producto turístico.

El trago cuesta seis C.U.C., la moneda turística de la Isla de Cuba que es equivalente a un dólar. Los baristas, al ritmo de música en vivo, prenden sus licuadoras para triturar el hielo, agregar ron, jugo de limón y azúcar.

El servicio es en una copa muy similar a las de Margarita y se decora con una rodaja de limón verde.

El legendario daiquirí
. (ARCHIVO)