El Deportivo La Coruña devolvió “la moneda” de la pasada temporada al Almería -que le venció en Riazor- y con el triunfo de este domingo de 0-1 se acerca más a los puestos de la UEFA.
El Almería fue inferior al Deportivo y falló en ese intento de volver a reivindicarse con buen futbol, en un partido en el que el equipo almeriense no gozó de oportunidades para lograr la victoria.
Aztecas.
Mientras que el volante mexicano Andrés Guardado jugó todo el encuentro, el delantero Omar Bravo se quedó en la banca.
Falto de ideas, atorado en el centro del campo, el Almería apenas inquietó al guardameta del Deportivo, Daniel Aranzubia. Sólo lo hizo en los minutos finales de la primera parte, con un par de acciones de Álvaro Negredo, una en un disparo por encima del portero, en el minuto 35, y otra a centro del argentino Pablo Piatti que no llegó a rematar el madrileño.
Clave.
Su expulsión, en una acción demasiado rigurosa, en un salto con Alberto Lopo, dejó al Almería sin referencia arriba. Tal y como sucedió el pasado domingo en Pamplona. A partir de ahí, el partido fue del Dépor.
Avisó al inicio de la segunda parte, con dos disparos, uno de Ángel Lafita que despejó el arquero brasileño Diego Alves con el pecho y otro de Juan Rodríguez que se fue fuera. Era el minuto 48.
El gol.
Con la expulsión de Negredo, el Deportivo esperó al contragolpe. En el minuto 66 pudo adelantarse con un penalti de Carlos García, que Joan Verdú estrelló en el larguero. Sin embargo, el propio Verdú, en el 74, batió a Alves, tras fallar el primer intento.
Y ahí se acabó el partido, que lo pudo sentenciar el Deportivo, pues gozó de un par de ocasiones para cerrar que no logró concretar.