Decididos a formar una vida basada en el amor, Diana Salazar González y Mario Arellano Nevárez consolidaron su relación con su boda católica.
Por tal motivo, se llevó a cabo una ceremonia religiosa en el Templo de Santa Ana, recinto que albergó a sus amigos y familiares, que presenciaron la unión.Los papás de la novia, Juan Francisco Salazar Benítez y Rosario González de Salazar, se veían felices de presenciar el evento significativo en la vida de su hija. Por su parte, los papás del novio, Javier Arellano y Cristina Nevárez de Arellano, también dichosos, estuvieron acompañando a la pareja.
El padre Víctor Solís dirigió la misa en la que se elevaron oraciones por la felicidad de la pareja, ahora que construyen un nuevo hogar. La participación de los padrinos fueron algunos de los momentos más simbólicos de la ceremonia. Los seres queridos entregaron artículos que simbolizan la consolidación del matrimonio de Diana y Mario. Se unieron como padrinos de lazo, José Ramón Ruiz y Claudia Salazar de Ruiz; de anillos, Matilde Gallegos y Raúl Nevárez; de velación, Josefina González Solano; de arras, Luis Arellano y María Luisa Lares; de cojines, Cecilia García y Lucy García.
Al término de la homilía las felicitaciones no se hicieron esperar para los novios, quienes, felices, invitaron a los asistentes para continuar el festejo en una recepción organizada en un conocido salón de eventos.