estando la situación económica bastante difícil. Pero tampoco se vale que maestros, o personas que se hacen llamar maestros (el título no hace a la persona) se pongan a hacer sus desmanes afectando a la población que nada tiene qué ver. Si esas personas que “educan” al futuro del país hicieran lo que en verdad les toca hacer, no tendríamos que ver escenarios como éstos. Todos quisiéramos un aumento salarial del 100 por ciento, todos quisiéramos facilidades para adquirir una casa, un carro; algunos quisiéramos que no hubiera exámenes para conseguir cierto tipo de empleo, pero las cosas son así. De cierto modo tratan de asegurarse que quede algo mejor en el sistema de enseñanza y si algunos rebeldesc aseguran que no será beneficioso, demuestran con este tipo de actitudes que hay razón en purgar las escuelas de
maestros grilleros.