Editoriales

OPINIÓN

Agua disponible

A la ciudadanía

Agua disponible

Agua disponible

GERARDO JIMÉNEZ GONZÁLEZ

Una pregunta frecuente que nos hacemos es sobre cuánta agua hay en la Comarca Lagunera. He escuchado que algunas personas dicen que es basta la cantidad existente, otros que no y unos más que se está acabando; todos coinciden en que hay que cuidarla, aunque vemos que hay quienes la usan sin medida. Realmente, ¿Cuánta agua disponible tenemos en esta región?

Utilizamos el concepto de agua disponible para diferenciar el volumen total que circula por el subsuelo, la superficie de la tierra y la atmosfera, del que se utiliza por la población para sus actividades económicas o la vida doméstica, este último es el que nos interesa desde el punto de vista antropogénico. Por lo general no incluimos en este concepto el agua que llueve porque constituye un volumen reducido y la forma en que se distribuye durante el año es errática, dificultando su aprovechamiento, aunque esta agua favorece a la vegetación que es aprovechada por el ganado en los agostaderos o en los espacios verdes urbanos, aunado a que no hemos aplicado sistemas de captación in situ o carecemos de infraestructura verde en las ciudades.

Realizar un balance del agua que ingresa a la región sería insuficiente si esta no se dimensiona dentro de la cuenca hidrológica. La Comarca Lagunera no es una zona de captación de agua, más bien de consumo, por lo que cualquier balance debe considerar las fuentes en que se capta dentro de la cuenca donde se ubica esta región, la Nazas-Aguanaval, ejercicio que con mayor precisión realizan los hidrólogos con un enfoque científico analizando variables conceptuales mediante las cuales expliquen con mayor veracidad las estimaciones que se hacen.

Considerando las anteriores acotaciones, vale la pena hacer un ejercicio de estimación del agua disponible en términos generales, con los datos también disponibles reconociendo que pudiéramos tener vacíos y omisiones por información insuficiente o errores propios en los cálculos que hagamos. Nuestra región básicamente depende de dos fuentes de agua disponible: el agua que fluye por la superficie y la que fluye por el subsuelo y es depositada en los cuerpos de agua subterráneos.

El agua superficial proviene de la precipitación y los escurrimientos que ocurren las partes altas y medias de la cuenca de los ríos Nazas y Aguanaval, cuyos flujos son manejados en ambos cauces a través de poco más de cincuenta presas almacenadoras y derivadoras. Si bien estas presas tienen una capacidad de almacenamiento de tres a cuatro mil hectómetros cúbicos, en promedio histórico se extraen anualmente de ellas poco más de mil hectómetros cúbicos, en su totalidad destinados al uso agrícola que son utilizados principalmente en el Distrito de Riego 017 Comarca Lagunera. El agua subterránea proviene de los flujos que se filtran y forman ríos en el subsuelo a través de la cuenca de ambos ríos, los cuales son depositados en 34 acuíferos con una recarga de 1,4448 hm3, de estos ocho se ubican en la Comarca Lagunera con una recarga de 850 hm3. En suma, en la Comarca Lagunera tenemos en forma anual entre 1,850 y 2,000 hm3 de agua disponible, volumen considerable si ubicamos esta región dentro de zonas áridas y semiáridas del norte de México, comparativamente superior a otras regiones o zonas metropolitanas del desierto Chihuahuense, solo el Valle de Delicias, en el sur de Chihuahua, tiene un volumen disponible similar.

De esa manera, la Comarca Lagunera (Distrito de Riego 017) y Delicias (Distrito de Riego 005), son zonas privilegiadas en disponibilidad de agua, condición que en teoría les asegura, a pesar de la variabilidad de esa disponibilidad, particularmente en las aguas superficiales, el abasto de agua para impulsar actividades económicas de largo plazo y una seguridad hídrica para la población que en ellas reside. Ya quisieran estos volúmenes disponibles metrópolis importantes también enclavadas en las zonas áridas y semiáridas del norte de México, como Monterrey, Chihuahua, Juárez, San Luis o Saltillo, ésta última envuelta en una controversia con sus vecinos General Cepeda y Parras por 32 hm3 del Acuífero Saltillo Sur.

Al ver la disponibilidad de agua que tenemos en la Comarca Lagunera se contesta la pregunta que hicimos al inicio de esta columna: efectivamente si hay agua suficiente para abastecer una robusta y boyante economía no solo en estos momentos, sino a largo plazo, así como para asegurar el abasto al 1.6 millones de habitantes que residimos en esta región o los poco más de dos millones que seremos dentro del próximo cuarto de siglo. Si algunos afirman que el agua se está acabando se refieren a que el Acuífero Principal, el más importante cuerpo de agua dulce que abastece la economía y la población está siendo sobreexplotado, es decir, que no se controlan los bombeos y se permite que los usuarios de las aguas subterráneas extraigan volúmenes mayores a los que les han sido concesionados.

El agua que se destina al abasto doméstico-urbano requerirá en los próximos 25 años, según lo estima el programa Agua Saludable, 200 hm3, es decir, el diez por ciento del agua disponible que tenemos. Tal parece que el problema que enfrentamos los laguneros no es que no dispongamos de suficiente agua para nuestras actividades económicas y usos doméstico-urbanos, sino de una gestión insostenible de este recurso, y por ahí debemos enfocar las alternativas de solución.

Escrito en: A la ciudadanía agua, Comarca, disponible, Lagunera

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas