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PATRICIO DE LA FUENTE

"En política lo importante no es tener razón, sino que se la den a uno".

Konrad Adenauer

Sin importar la aversión que pueda generarnos lo público, cada seis años, como pitonisas, pretendemos adivinar el transcurso y desenlace de la elección presidencial. Se equivoca quien sostenga que pronunciarse sobre los procesos electorales es privativo de la clase política, los medios de comunicación, especialistas, ociosos de café o solo interesa al círculo rojo. En mayor o menor medida, y más ahora con el ciberespacio, los teléfonos inteligentes y las redes sociales presentes en nuestras vidas, todos terminamos convirtiéndonos en "especialistas" y opinamos sobre distintos temas.

Con justa razón, millones de mexicanos están cansados y un tanto decepcionados de sus políticos y poco o nada quieren saber de ellos. Sin embargo, en nuestra condición ciudadana tenemos una responsabilidad ineludible con la Patria y su futuro: participar responsablemente y acudir a las urnas. De ser posible, también involucrarnos activamente sin importar el ámbito desde donde nos desempeñemos, pues no existe vía más rápida para el fracaso de cualquier nación que el abandonarla a su suerte.

Al haber abierto el juego sucesorio con tal antelación, el presidente López Obrador generó múltiples cismas y movimientos en el tablero político, muchos de pronóstico reservado o a la fecha, impredecibles. A dos años del proceso electoral de 2024, tanto desde el partido en el poder como dentro de la oposición, se contabilizan más destapes que en los tiempos gloriosos de las vedettes. Ello se traduce a que involuntariamente y en ocasiones sin percibirlo, recibamos una andanada de mensajes y conversaciones alusivos al tema.

Además de convulso, el trayecto hacia 2024 sin duda será agotador, así que vez de inundarte con análisis y opiniones para los que ya habrá tiempo de sobra, querido lector, hoy pretendo replicar lo que hice la semana anterior en este mismo espacio, y recomendarte un gran libro: La Herencia, Arqueología de la Sucesión Presidencial, publicado por el sello Alfaguara en 1999. Aunque vivamos en un país distinto, para una mejor comprensión de su presente y futuro es necesario desentrañar el pasado.

Hace algunos ayeres, el politólogo y escritor Jorge G. Castañeda logró algo inaudito y extraordinario que trastocaba ciertas normas no escritas del sistema político mexicano. Castañeda, mucho antes de ser canciller en tiempos de Vicente Fox, pudo convencer a cuatro ex mandatarios de la República a que accedieran a ser entrevistados y hablaran sin tapujos de la sucesión presidencial.

La obra, extensa pero valiosísima de principio a fin, es producto de largas conversaciones y entrevistas con Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Pacheco, Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari. Los cuatro expresidentes, cada uno a su manera y según la óptica, hechos, recuerdos -algunos subjetivos o basados en opiniones e intereses propios- narra cómo fueron elegidos por su antecesor y posteriormente qué los llevó a incurrir en prácticas similares, para luego ellos valorar quién los sucedería como candidato del entonces partido hegemónico.

En un segundo apartado de La Herencia, llamado "La visión de los vencidos", Castañeda Gutman recopila horas de charlas y encuentros con algunos de los personajes políticos más destacados del país durante la segunda mitad del siglo veinte, incluyendo a suspirantes a la primera magistratura. Algunos, cabe mencionar, tuvieron la condición de precandidatos y posibilidades reales de convertirse en presidentes de México, pero por distintas razones o imponderables se quedaron a poco o nada de llegar.

Pese al éxito del libro de Jorge Castañeda, son escasas las reseñas o críticas disponibles, por lo menos en Internet. Hace poco encontré algunas opiniones publicadas por el doctor Jorge Carpizo, un brillante académico, investigador, político y exfuncionario ya fallecido, que vale la pena rescatar, pues se trata del análisis de un hombre que conoció a profundidad las entrañas del poder.

Escribió Carpizo: "El libro contiene un caudal único de información sobre la sucesión presidencial mexicana. A partir de ahora, nadie que se ocupe del tema podrá omitir su lectura y referencia. Mérito del autor es haber logrado que los cuatro expresidentes aceptaran ser entrevistados sobre un tema que hasta ahora había sido tabú para ellos, pero también es mérito de los expresidentes haber aceptado". Continúa: "Además, es impresionante el número de los personajes políticos que también fueron entrevistados y rindieron su testimonio", y finaliza: "Hoy ya constituye el Yo Claudio mexicano, de Graves, o Los reyes malditos mestizo, de Dron, pero con una ventaja inmensa: el libro de Castañeda está construido con fuentes directas".

Antes de hablar de tapados y corcholatas, comencemos por leer "La Herencia". Desde su publicación, México transitó por doce años de la transición inconclusa encabezada por el PAN, 6 años en los que el PRI regresó y posteriormente, el triunfo de López Obrador en 2018. Hoy, ante la gran elección de 2024, vale tomar un respiro y preguntarse si las prácticas, usos y costumbres del ayer fueron desterrados o se repiten bajos distintos colores y membretes.

¿Qué tanto hemos cambiado?

Twitter @patoloquasto

Escrito en: Sin lugar a dudas poco, libro, Castañeda, Jorge

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