
Flujo de remesas a Durango presentó ligera caída durante primer trimestre de 2026
Las remesas familiares enviadas a Durango mostraron una ligera reducción durante el primer trimestre del 2026, que contrasta con el crecimiento sostenido que se había manifestado durante la última década.
De acuerdo con cifras de remesas familiares del Banco de México (Banxico), Durango recibió 182.7 millones de dólares en remesas durante el primer trimestre de 2019; para 2020 la cifra aumentó a 221.3 millones y en 2021 alcanzó 254.6 millones de dólares, en medio del incremento histórico de envíos registrado durante la pandemia.
El crecimiento continuó en 2022, cuando el estado captó 278.5 millones de dólares, mientras que en 2023 se alcanzó el máximo histórico para un primer trimestre con 299 millones de dólares. Posteriormente comenzó una etapa de estabilización: en 2024 las remesas bajaron a 281.8 millones y en 2025 repuntaron ligeramente a 284.4 millones de dólares.
Sin embargo, para el primer trimestre de 2026, Durango registró ingresos por remesas por 280.7 millones de dólares, lo que representó una disminución de alrededor de 1.3 por ciento respecto al mismo periodo de 2025; equivalente a cerca de 3.7 millones de dólares menos.
A nivel nacional, el comportamiento fue distinto. México recibió 14 mil 457 millones de dólares en remesas durante el primer trimestre de 2026, un aumento anual de 1.4 por ciento respecto a 2025, impulsado principalmente por el repunte observado durante marzo.
Con ello, Durango aportó aproximadamente el 1.94 por ciento del total nacional de remesas captadas entre enero y marzo de 2026, una proporción ligeramente menor a la observada en años previos debido a la reducción estatal y al crecimiento marginal nacional.
En términos históricos, las remesas hacia Durango prácticamente se duplicaron en una década. En el primer trimestre de 2016 el estado recibió 131.8 millones de dólares, mientras que en 2026 la cifra alcanzó 280.7 millones, lo que implica un incremento acumulado cercano al 113 por ciento.
El comportamiento reciente ocurre en un contexto marcado por la desaceleración económica y las políticas migratorias más estrictas en Estados Unidos, factores que especialistas han señalado como determinantes en la reducción del número de operaciones de envío de dinero, aunque el monto promedio por remesa ha aumentado.