Durango
Brenda Moreno Sarmiento
dom 26 mar 2017, 7:33pm 1 de 34

La discapacidad y sus asignaturas pendientes

Foto: Archivo Siglo Nuevo


Urge un cambio de perspectiva

Según la Organización Mundial de la Salud la cifra de personas con discapacidad aumenta día con día debido a que la población mundial está envejeciendo, y el riesgo de discapacidad incrementa con la edad. La predicción es que esta condición se hará más alarmante en el futuro, y dado que nadie está exento de padecer discapacidad o vivirla de cerca, es necesario revisar los todavía bastantes asuntos pendientes en el tema de inclusión social de los discapacitados.

“Mi esperanza es que este siglo marque un giro hacia la inclusión de las personas con discapacidad en las vidas de sus sociedades”.

Stephen W. Hawking

Aunque la discapacidad forma parte de la condición humana, sigue siendo un tema que requiere de mayor difusión. Es fundamental mejorar la comprensión pública de la discapacidad, alejarnos de las percepciones negativas y representar la discapacidad en su justa medida. Educar, recopilar información sobre el conocimiento, creencias y actitudes acerca de la discapacidad puede ayudar a identificar deficiencias en la comprensión pública que puedan superarse mediante la información pública, tal es la recomendación número siete del Informe Mundial sobre Discapacidad 2011, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial.

La Clasificación Internacional del Funcionamiento, Según la OMS, más de mil millones de personas en todo el mundo viven con alguna forma de discapacidad; este dato puede ser o no relevante dependiendo de la cercanía con la discapacidad, es decir, si convivimos con algún familiar o amigo muy querido con discapacidades de la Discapacidad y de la Salud (CIF) define la discapacidad como un término genérico que abarca deficiencias, limitaciones de la actividad y restricciones a la participación.

Según la OMS, más de mil millones de personas en todo el mundo viven con alguna forma de discapacidad; este dato puede ser o no relevante dependiendo de la cercanía con la discapacidad, es decir, si convivimos con algún familiar o amigo muy querido con discapacidad; pero nuestra perspectiva podría cambiar al saber que en el informe citado al inicio se advierte que en los años futuros, la discapacidad será un motivo de preocupación aún mayor, pues su prevalencia está aumentando. Ello se debe a que la población está envejeciendo y el riesgo de discapacidad es superior entre los adultos mayores, y también al aumento mundial de enfermedades crónicas tales como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los trastornos de la salud mental.

El informe también indica que las características de la discapacidad en cada país están influidas por las tendencias en los problemas de salud, factores ambientales y otras más, como accidentes de tráfico, catástrofes naturales, conflictos, hábitos alimentarios y abuso de sustancias.

Además, recordemos que nuestros cuerpos tienden a envejecer y llegan a presentar pérdida de fuerza, habilidades, funciones y autonomía, así como falta de lucidez mental, lo que nos pone en la antesala de formar parte de las estadísticas mundiales de personas con discapacidad.

El propósito de este artículo no es preocupar, es informar y crear conciencia de la realidad: las personas con discapacidad no solo son las personas en silla de ruedas, esa es una visión estereotipada. La discapacidad puede clasificarse de la siguiente manera, según explica la Comisión de Derechos Humanos:

Discapacidad motriz: es una condición de vida que afecta el control y movimiento del cuerpo, generando alteraciones en el desplazamiento, equilibrio, manipulación, habla y respiración de las personas, limitando su desarrollo personal y social. Se presenta cuando existen alteraciones en los músculos, huesos, articulaciones o médula espinal, así como por alguna afectación del cerebro en el área motriz impactando en la movilidad de la persona.

Discapacidad sensorial: es aquella que comprende cualquier tipo de deficiencia visual, auditiva, o ambas, así como de cualquier otro sentido, y que ocasiona algún problema en la comunicación o el lenguaje (como la ceguera y la sordera), ya sea por disminución grave o pérdida total de uno o más sentidos.

Discapacidad cognitivo-intelectual: es aquella que se caracteriza por una disminución de las funciones mentales superiores, tales como la inteligencia, el lenguaje y el aprendizaje, entre otras, así como de las funciones motoras. Esta discapacidad incluye a las personas que presentan dificultades para aprender, realizar algunas actividades de la vida diaria, o en la forma de relacionarse con otras personas. Ejemplo de lo anterior son el síndrome de Down y el autismo.

Discapacidad psicosocial: se define como aquella que puede derivar de una enfermedad mental y está compuesta por factores bioquímicos y genéticos. No está relacionada con la discapacidad cognitivo-intelectual y puede ser temporal o permanente. Algunos ejemplos son la depresión, la esquizofrenia, el trastorno bipolar, entre otros.

Es muy probable que en algún momento de nuestra vida hayamos experimentado -o vayamos a experimentar- una discapacidad temporal, como aquellas que se derivan de alguna fractura, por poner un ejemplo; lo cual sin duda nos hace conscientes de lo imprescindible que resultan todas las partes de nuestro cuerpo para llevar a cabo nuestras actividades cotidianas.

INCLUSIÓN

Los adultos con parálisis cerebral que forman parte de la asociación civil Mentes con Alas, son seres inteligentes atrapados en un cuerpo que no reacciona como debería, y constantemente expresan su deseo de no ser vistos con extrañeza, miedo, rechazo, diferencia o indiferencia; pero para lograrlo necesitamos una cultura más abierta a la inclusión; dar cabida a la mirada, pensamiento y actitudes de igualdad.

“La idea de que los seres humanos somos iguales es poderosa, es una idea subversiva. Para Baidiou, ilustre filósofo contemporáneo, esta idea-fuerza de la igualdad, la idea eterna de la política igualitaria-revolucionaria, es la única capaz de alentar y producir el acontecimiento transformador de la historia”, dijo el jesuita David Fernández en 2016 al recibir el Reconocimiento Nacional por la Igualdad, que otorga Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED).

No obstante, la igualdad sigue siendo un ideal ausente, tan solo en el caso de la discapacidad, en el citado informe de 2011 se afirma que en todo el mundo, las personas con discapacidad tienen peores resultados sanitarios, peores resultados académicos, una menor participación económica y unas tasas de pobreza más altas que las personas sin discapacidad. En parte, ello es consecuencia de los obstáculos que entorpecen el acceso de las personas con discapacidad a servicios que muchos de nosotros consideramos obvios, en particular la salud, la educación, el empleo, el transporte, o la información. Esas dificultades se exacerban en las comunidades menos favorecidas.

LA APREMIANTE TAREA

En 2014, se realizó una Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a través del comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, extendió una serie de recomendaciones a México.

Con el deseo que más personas conozcan y vean en la medida de sus competencias profesionales la posibilidad de apoyar a que cumplamos como mexicanos en materia de Derechos Humanos para las Personas con Discapacidad, se incluyen en este artículo algunos de los renglones que hay que atender y las recomendaciones que habría que seguir.

•Igualdad y no discriminación:

Redoblar esfuerzos en el ámbito del proceso de armonización legislativa con la Convención, a fin de que todos los estados federales eliminen terminología peyorativa de los derechos de las personas con discapacidad.

Establecer mecanismos regulares para convocar consultas con las organizaciones de personas con discapacidad, asegurando que sus opiniones reciban la consideración adecuada.

Que el Estado establezca líneas presupuestarias específicas para cumplir sus objetivos en materia de igualdad, así como acciones específicas para combatir casos de discriminación interseccional, basadas en la discapacidad, la edad, el género, la pertenencia a pueblos indígenas y la ruralidad, entre otros factores de exclusión.

Asignar recursos para que la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación sea traducida a todas las lenguas indígenas en formatos accesibles incluidos el braille, la lengua de señas, la lectura fácil y los formatos electrónicos.

•Toma de conciencia:

Establecer una distinción clara entre el carácter privado de las campañas (la ONU cita el ejemplo de Teletón) y las obligaciones que el Estado debe acometer para la rehabilitación de las personas con discapacidad.

Desarrollar programas de toma de conciencia sobre las personas con discapacidad como titulares de derechos.

•Accesibilidad:

Acelerar el proceso de reglamentación de las leyes en materia de accesibilidad.

Instaurar mecanismos de monitoreo, mecanismos de queja y sanciones efectivas por incumplimiento de las leyes sobre accesibilidad.

Adoptar medidas para asegurar que los planes de accesibilidad incluyan los edificios existentes y no solamente las nuevas edificaciones.

Diseñar e implementar un plan nacional de accesibilidad aplicable al entorno físico, al transporte, a la información y a las comunicaciones, incluidos los sistemas y las tecnologías de la información y las comunicaciones, y a otros servicios e instalaciones abiertos al público o de uso público.

Velar por que las entidades privadas tengan debidamente en cuenta todos los aspectos relacionados con la accesibilidad de las personas con discapacidad y que sean objeto de sanciones en caso de incumplimiento.

•Igual reconocimiento como persona ante la ley:

Suspender cualquier reforma legislativa que implique continuar con un sistema de sustitución de la voluntad y que tome medidas para adoptar leyes y políticas por las que se reemplace el régimen de sustitución en la adopción de decisiones por el apoyo en la toma de decisiones, que respete la autonomía y la voluntad de la persona, sin importar su nivel de discapacidad.

Urge al Estado a que revise toda la legislación federal y estatal para eliminar cualquier restricción de derechos relacionados con el estado de interdicción o con motivo de la discapacidad de la persona.

•Acceso a la justicia:

Adoptar medidas prioritarias de nivelación para garantizar que los grupos más discriminados de personas con discapacidad puedan también acceder a la justicia.

•Libertad y seguridad de la persona:

Adoptar las medidas necesarias tendientes a garantizar el debido proceso legal de las personas con discapacidad en el marco de un procedimiento penal, ya sea en calidad de inculpadas, víctimas o testigos, así como desarrollar criterios específicos para brindarles ajustes razonables en dichos procedimientos.

Impulsar mecanismos de capacitación en operadores judiciales y penitenciarios en concordancia con el paradigma legal de la Convención.

Eliminar las medidas de seguridad que implican forzosamente tratamiento médico-psiquiátrico en internamiento y promueva alternativas que sean respetuosas.

Derogar la legislación que permita la detención basada en la discapacidad y asegurar que todos los servicios de salud mental se suministren con base en el consentimiento libre e informado de la persona concernida.

•Protección contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes:

Iniciar procesos de investigación administrativa y penal, con el objeto de sancionar las prácticas violatorias de los derechos de personas con discapacidad que estén institucionalizadas.

Poner fin al uso de medidas de coerción física y de aislamiento en instituciones de personas con discapacidad.

•Protección contra la explotación, la violencia y el abuso:

Implementar las medidas previstas en la legislación y en políticas para prevenir, proteger y reparar a las mujeres y niñas con discapacidad sean víctimas de violencia.

Recopilar periódicamente datos y estadísticas sobre la situación de las mujeres y niñas con discapacidad ante la violencia, la explotación y el abuso, incluido el feminicidio.

Investigar debidamente los casos de violencia y abuso contra niños y niñas con discapacidad, a fin de evitar que los autores permanezcan en la impunidad.

Establecer el mecanismo independiente de seguimiento que controle y supervise las condiciones en que operan albergues, refugios o cualquier centro de estancia para niñas y niños con discapacidad.

•Protección de la integridad personal:

Iniciar procesos de investigación administrativa y penal a las autoridades judiciales y sanitarias e instituciones que recomiendan, autorizan o aplican esterilizaciones forzadas a niñas, adolescentes y mujeres con discapacidad, y a que garantice el acceso a la justicia y reparaciones para las víctimas.

•Derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido en la comunidad:

Adoptar las medidas legislativas, financieras y otras que sean necesarias para asegurar la vida independiente de las personas con discapacidad en la comunidad. Tales medidas deben incluir los servicios de asistencia personal, ser adecuadas culturalmente y permitir que las personas con discapacidad elijan su forma de vida y el lugar de su residencia e identificar sus preferencias y necesidades, con enfoque de género y edad.

•Respeto del hogar y de la familia:

Revisar y armonizar el Código Civil para garantizar los derechos de todas las personas con discapacidad a casarse y a ejercer la custodia, la tutela y la guarda de sus hijos e hijas.

•Educación:

Reconocer en su legislación y políticas un sistema de educación inclusiva en todos los niveles de la educación -primaria, secundaria y superior-, y el desarrollo de ajustes razonables con recursos presupuestarios suficientes y formación adecuada de los docentes regulares.

Adoptar medidas para asegurar la escolarización de todos los niños y niñas con discapacidad, prestando atención a los niños y niñas con discapacidad intelectual y psicosocial, sordociegos y de comunidades indígenas.

Implementar con urgencia medidas de accesibilidad de los centros educativos y de todos los materiales didácticos y asegurar su uso desde el inicio del curso académico, incluyendo el braille y la lengua de señas.

•Salud:

Asegurar el consentimiento informado para cualquier tratamiento médico por las personas con discapacidad -incluida la posibilidad de voluntad anticipada-, así como una adecuada provisión de servicios comunitarios de salud para personas con discapacidad basados en el derecho al consentimiento libre e informado, garantizando que los tratamientos farmacológicos necesarios por razón de discapacidad sean considerados como parte del sistema de apoyos, disponibles a bajo costo o gratuitos.

Garantizar que el derecho a los servicios de salud sexual y reproductiva estén a disposición de las mujeres con discapacidad de forma accesible y segura, tanto en zonas urbanas como en rurales, así como prevenir, investigar y sancionar al personal médico que presiona a las mujeres embarazadas con discapacidad para que aborten.

•Trabajo y empleo:

Fortalecer con recursos adecuados los programas de acceso al empleo para las personas con discapacidad, en particular personas con discapacidad intelectual y psicosocial, incluyendo medidas que incentiven su contratación en el sector privado.

Establecer mecanismos de protección contra cualquier forma de trabajo forzoso, explotación y acoso contra las personas con discapacidad en el lugar de trabajo.

Establecer un mecanismo de monitoreo del cumplimiento de la cuota laboral para personas con discapacidad en el sector público e implementar de medidas afirmativas similares en el sector privado.

Regular los criterios para establecer ajustes razonables para trabajadores con discapacidad, asignando presupuestos adecuados para ellos tanto en el empleo público como en el privado.

•Participación en la vida política y pública:

Modificar la disposición del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, para garantizar el derecho al voto de todas las personas con discapacidad.

Participación en la vida cultural, las actividades recreativas, el esparcimiento y el deporte

Concluyo este artículo invitando a los lectores a sumarse a poner un granito de arena para la incidencia; cómo podemos apoyar desde nuestro ámbito de trabajo, familiar, social. ¿Eres abogado, maestro, estudiante, arquitecto, comunicador, diseñador, ingeniero, médico, nutriólogo, psicólogo, empresario, activista social…? ¿Qué puedes hacer por ellos? Recordemos que no sabemos si alguna vez nosotros mismos, o un familiar cercano, llegue a formar parte de las estadísticas de las personas con discapacidad y si eso no es motivo suficiente, pensemos que estamos ejerciendo nuestras cualidades humanas de fraternidad, solidaridad, el deseo sincero de que todos podamos contar tener lo necesario para una vida digna. Ojalá que para la etapa de revisión que hará la ONU, el siguiente año se haya palomeado un gran número de recomendaciones.

Correo-e: [email protected]

Foto: Archivo Siglo Nuevo
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