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Siglo Durango
jue 15 sep 2005, 6:40pm 1 de 5

Bellezas naturales



El Siglo de Durango

Cuando se habla de cascadas, saltos o chorros de agua, parece que la mente se transporta a aquellas estampas de tierras lejanas, para­sos estilo hawaiano o selvas tropicales de alguna latitud al sur del Ecuador.

De seguro siempre sale una gran cascada en las pel­culas de civilizaciones perdidas con dinosaurios y amazonas de buen ver. Existen cascadas mundialmente famosas como las Cataratas del Ni¡gara en Canad¡, Salto del ngel, la m¡s alta del mundo en Venezuela, y las de Agua Azul en Chiapas, que son visitadas por m¡s de 600 mil personas al aáo.

El estado por su situaciãn geogr¡fica, donde la Sierra Madre cae abruptamente hacia las llanuras de Sinaloa antes del Oc©ano Pac­fico, tiene un gran nêmero de ca­das de agua de las que todos deber­an estar, sin lugar a dudas, orgullosos.

Para algên modo agarrar orilla, hay que iniciar por las que est¡n por La Joya, ah­ por el Mezquital. En la zona se puede encontrar el Salto de los Pigmeos, arroyo arriba de La Joya a sãlo tres kilãmetros del Mezquital, y no se hable del que est¡ inmediatamente adjunto al balneario, que tambi©n es bonito, hay uno ubicado junto a las ruinas (por que es todo lo que queda) del c©lebre sitio arqueolãgico de los pigmeos.

El Salto tiene un toque de magia dif­cil de igualar, el hilillo que cae durante la temporada de secas en la tinaja verde esmeralda formada a sus pies es casi hipnotizante, y al nadar en sus aguas de profundidad indefinida el sentimiento de estar volando de un lado a otro es estupendo. La caminata del balneario para llegar ah­ tambi©n es recomendable.

Curiosamente el r­o Mezquital, al partir el macizo en la Sierra Madre Occidental con su turbulento cauce, no tiene ningên salto mayor y sãlo se conoce uno menor como de 20 metros llamado De la Guacamaya, donde unos kayakistas norteamericanos sufrieron un accidente grave al intentar llegar al Pac­fico por este medio.

R­o abajo, donde el Temuaya se junta al Mezquital, est¡ una preciosa cascada de al menos 100 metros que cae a un casi lago, con un cerrito en su centro. El conjunto es muy bonito. Esta cascada, de la cual no se sabe su nombre, pero resalta su belleza, se encontrã durante un viaje en avioneta cuando se buscaban a otros kayakistas norteamericanos que s­ cruzaron del Mezquital a Estaciãn Ruiz en Nayarit siguiendo este peligroso r­o.

El camino que una vez fue arduo y dif­cil se torno factible, acercando lo remoto e inaccesible a unas cinco horas de brincos y polvo dejando a El Salto del Agua Llovida muy a la mano del visitante ocasional. Esta cascada con sus 100 metros de ca­da libre, sus guacamayas y paredes de piedra, es una de las m¡s bonitas de la Sierra y est¡ en peligro de convertirse en una gloria del pasado al ser visitada por un nêmero creciente de personas con una idea no muy definida de lo que es la naturaleza y el respeto que se le debe tener.

Se ha llegado al exceso de estacionar veh­culos 4x4 en el borde de su ca­da para tomarles la foto. La Sierra del Nayar donde est¡ su cuenca continuamente ha sido afectada por la tala irracional y terquedad de los caciques del hogar. Si no se apuran, para cuando la visiten van a encontrar nada m¡s los despojos de lo que fue uno de los lugares m¡s espectaculares de la Sierra.

FAMA NACIONAL

En la carretera Durango-Mazatl¡n, la m¡s panor¡mica de M©xico, a un lado del poblado La Ciudad, est¡ Mexiquillo. Esta cascada tiene ya fama nacional, aun cuando en êltimos aáos se hab­a deteriorado un poco recientemente los ejidatarios dueáos del terreno hicieron unas cabaáas y remozaron el ¡rea un poco. Una vez ah­, visite los brincos del Salto Resbaloso que est¡ al este por el viejo terrapl©n del ferrocarril, tampoco se pierda de ir a las formaciones de piedras encimadas, pues tienen su encanto.

Antes de llegar a El Salto, pequeáa poblaciãn de la Sierra, est¡ el entronque de la prãximamente carretera Coyotes-San Miguel de Cruces, donde en el kilãmetro 20 voltea uno a la izquierda para dirigirse a San Jos© de nimas, el pueblito serrano m¡s colorido de aquellos rumbos.

Ya que en verano, despu©s de unos cuantos aguaceros de ©sos que se dan por ah­, un hermoso manto de flores moradas cubre toda la mesa donde se sitêa. Delante de ©ste, a unos cuatro kilãmetros, est¡ el Chorro de Caliche o Chorro de Agua Verde, que tiene unos 80 metros de ca­da a tres piscinas grandes de agua azul conectadas entre s­ por unos saltitos menores pero muy atractivos.

Nadar ah­ es como sacarle los refrescos a una hielera y meterse en ella. ¡¡Muy refrescante!! Siguiendo la carretera hac­a San Miguel, continêa a otro pueblo pintoresco llamado Miravalles. Es aqu­ donde inicia la quebrada del Piaxtla, sus tres saltos menores de unos 20 metros y los dos grandes, uno de 70 metros y el otro de 110 metros con la posibilidad de uno m¡s grande entre este punto y la rancher­a de El Pilar, la convierte en un excelente escenario para viajes de ``canyioning' o descenso de barrancas que est¡ ahora de moda dentro de la categor­a de deportes extremos. Para visitar la zona el esfuerzo se vuelve de considerable a exagerado pero bien vale la pena, no lo vaya a hacer sin gu­a.

Antes de llegar a San Miguel por esta carretera, disfrazada por uno de los peores caminos de la tierra est¡ Vencedores, que es donde se desv­a uno al camino, ya un poco mejor, por donde se baja a la quebrada de Bac­s. A unos cuantos kilãmetros del entronque est¡ una granja trut­cula donde cr­an truchas arcoiris que de seguro son las mejores en todo M©xico.

Muy cerca de la granja est¡n dos cascadas enfrente una de la otra como de 60 metros, segên se dice una se llama Del Madroáo y otra del Tecolote, en conjunto est¡n suaves ya que tienen la ca­da como de cabellos de ¡ngel. Si algên d­a anda por esos rumbos no deje de visitarlas.

INOLVIDABLE PAISAJE

No se pod­a dejar de incluir a la cascada que quiz¡s fue la m¡s hermosa de Durango: El Saltito, por la carretera Durango-M©xico. Este lugar fue un verdadero para­so donde a varios les tocã ir en su juventud y nadar en las aguas cristalinas de su hermosa charca rodeada por grandes sabinos.

Era un paseo tradicional de los duranguenses. Fue escenario de diversas pel­culas, como ``Un dorado de Pancho Villa', ``Los caáones de San Sebasti¡n', ``Jory', entre otras.

La destrucciãn de este lugar por los grandes capitales, a los cuales no les importa cambiar los usos y costumbres de toda una gente, definitivamente es una mancha en la historia de esta ciudad. Se menciona nada m¡s para meditar lo importante que es estar atentos como ciudadanos a los cambios que puede sufrir un pueblo, en aras de un desarrollo un tanto incierto, y de cãmo se puede destruir a la naturaleza sin manera alguna de reparar el daáo por un malentendido de lo que es el progreso.

Proteger la belleza natural de nuestros parajes y sus recursos es una tarea que le debemos a nuestra descendencia, no habr¡ que fallarles.

NOTA RELACIONADA

Ofertan bienestar

Las ca­das de agua atraen a todos y esto tiene sus razones, claro, adem¡s de las est©ticas. Invisibles en el aire hay billones de ¡tomos con carga el©ctrica (iones). Los hay positivos o negativos.

Los negativos actêan sobre el ser humano ben©ficamente, haci©ndole sentir alegre y bien dispuesto; los positivos debilitan y desaniman.

En los espacios abiertos y especialmente en la atmãsfera de la sierra alta, hay cuatro iones negativos por cada ion positivo, que es una de las razones por la cual todos se sienten bien cuando salen de d­a de campo con su familia.

Resulta pues que una de las principales fuentes de iones negativos en la naturaleza son las cascadas de agua por que, al caer ©sta, la pulverizaciãn de las gotas hace que se libere a la atmãsfera gran cantidad de ellos. Por la misma razãn con la lluvia se tiene un efecto similar.

En Durango, un estado comênmente asociado con el clima seco del semidesierto, tambi©n hace aire y no precisamente del que caracteriza a todas las primaveras.

Im¡genes impresionantes

Ya sea por su lugar o su nombre, las cascadas de Durango son las m¡s bellas de la regiãn.

*El Salto de los Pigmeos.

*R­o Mezquital.

*R­o Temuaya.

*El Salto del Agua Llovida.

*Mexiquillo.

*Chorro de Caliche o Chorro de Agua Verde.

*Piaxtla.

*Del Madroáo.

*Tecolote.

*El Saltito.

FUENTE: Walter Bishop.

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