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PETRONILO AMAYA
lun 23 oct 2017, 9:07am 7 de 25

José León Saldívar, anécdotas y libros del olvidado poeta durangueño



LETRAS DURANGUEÑAS

“Que un individuo quiera despertar en otros individuos recuerdos que no pertenecieron más que a un tercero es una paradoja evidente. Ejecutar con despreocupación esa paradoja, es la inocente voluntad de toda biografía”.

J. L. BORGES, “EVARISTO CARRIEGO”.

I.- José León Saldívar en 1953 era ya un poeta consagrado: dicho año Ediciones Ateneo Fuente publicó su poemario “Poema interrumpido por el llanto”, obra que le granjeó el reconocimiento unánime del círculo literario que entonces predominaba en Saltillo, y la cual el Instituto Coahuilense de Cultura reeditaría en 1998, con una nota introductoria de los responsables de la edición, César Meraz y Julián Herbert, en la cual asientan, entre otros puntos relevantes que este libro “significó una notable transformación dentro de la lírica coahuilense”.

Afirman más adelante los editores Meraz y Herbert que la obra de José León Saldívar “nos importa por su plasticidad, su interés en sus excesos verbal e imaginativo, su extraña mezcla de romanticismo, modernismo y escritura vanguardista, mezcla que en ocasiones puede percibirse en una sola línea y que, al vaciar la noción histórico-estética en su rigor cronológico, nos permite acceder a la verdadera originalidad del autor”. (1)

Unos párrafos adelante puede leerse: “Saldívar es, en el ámbito de la cultura coahuilense, el más peculiar de sus contemporáneos: estudió tarde, cuando ya los escritores de su edad eran profesionales; en su juventud se dedicó a diversos oficios (obrero, boxeador, profesor rural sin título) y, como se trasluce en textos de Arturo Ruiz Higuera y Roberto Orozco Melo, tuvo una especial inclinación a los comentarios corrosivos y al desparpajo en sus opiniones…” (2)

SU VENA DE HUMOR SARCÁSTICO

Precisamente, sobre su humor sarcástico en Internet hay un texto sobre el bardo nacido en La Parrilla, Dgo., en 1915, firmado por el reconocido Armando Fuentes Aguirre “Catón”, quien, refiriéndose a ese espíritu mordaz y sarcástico comenta: “Por entonces la figura más respetada de la literatura coahuilense era don José García Rodríguez, excelente poeta de acentos clásicos nutrido en la gran fuente de las letras castellanas. Pues bien: decía Saldívar que don Pepe escribía sus poemas con una regla en la mano, para medir los versos, y que todos salieran “parejitos”, De ese calibre eran algunas acotaciones de nuestro personaje, lo cual propicia que Catón lo considere rebelde e iconoclasta.

Pero hay otros ejemplos que ratifican los mencionados epítetos, como éste, referido por Roberto Arizpe Narro: “…al hablar de un libro, dado a la luz pública por un supuesto valor de la provincia, nos decía Saldívar, con aquella su seriedad característica: - “así es…un gran libro, un libro de fuego…¡Los grandes baños que me he dado calentando el ‘boiler’ con él! (3). El mismo autor agrega los siguientes: “Cuando se refería a algún poeta, de ésos que estando en pañales respecto a la poesía, creen haber llegado a la cúspide, decía: ‘Ese amigo apenas está rascando la primera costra del pensamiento’ y cuando mantenía cierta discreción, debido a la presencia del criticado, simplemente comentaba: “Bonito, muy bonito el poemita…” (4)

En cierta ocasión, después de que un ponente dio lectura a su trabajo sobre cierta personalidad literaria ya fallecida, y a la que nuestro poeta recordaba con gratitud y cariño, pidió la palabra para comentar el escrito presentado: -“Pienso –principio diciendo Saldívarque si el escritor del que aquí se ha hablado saliera de su tumba, después de leer su texto sobre su obra, aquí mismo se volvía a morir”.

Así era León José Saldívar, sin él saberlo se apegaba a la congruencia que nos recomendaba Jorge Luis Borges, cuando afirmó: “es obligación del escritor decir la verdad más allá de la aplauso…” (Primera de dos partes de texto leído durante el pasado Tercer Coloquio de Literatura Durangueña, Museo Francisco Villa, octubre de 2017).

Notas

1).- SALDÍVAR, José León “Poema interrumpido por el llanto”, Instituto Coahuilense de Cultura, 1998. Nota de los editores. Pp 10 y 11.

2).- Ibid.

3).- ARIZPE NARRO Roberto, “La trascendente inconformidad” en José León Saldívar y la AEPS en el XII Aniversario de la Muerte del Poeta, 1976, Dirección de Promoción Cultural del Estado. Pp 115-119

4).- Ibid

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