UN CAFÉ CON... Sonia Y. De la Garza

Durango

Consciente de que este trabajo no es eterno y que tendrá que cambiar de aires, la Fiscal del Estado reconoce que hay pendientes aún en materia de procuración de justicia. Habla de avances, sobre todo en combate al secuestro, pero prefiere no “echar las campanas al vuelo”, porque sabe que lo más complicado es mantener la tranquilidad y recuperar la confianza de los ciudadanos.

Sonia Yadira de la Garza cumple 2 años y 7 meses como Fiscal del Estado. ¿Cómo se siente?

No me recuerde el tiempo, que se pasa rápido (risas). Ha habido avances. Nos tocó llegar en momentos muy difíciles, con el tema de la delincuencia organizada. Una situación que no se notaba tanto en La Laguna y que detonó después, pero hemos trabajado en eso. Me siento de alguna manera satisfecha porque hemos ido avanzando, pero no completamente complacida porque todavía tenemos mucho por hacer. Lo importante no es llegar a una estabilidad, sino mantenerla.

¿Qué la motivó a tomar esta responsabilidad?

Es un reto muy importante. Tengo más de 15 años en el tema de procuración de justicia. Desde que estaba en la Procuraduría de Justicia del Estado es algo que me apasiona, me gusta mucho mi trabajo, servir a la sociedad en un tema tan delicado y sabiendo que puedo hacer algo porque México sea mejor.

Un trabajo delicado, ¿no?

Desde que yo estaba en la PGR ya trabajaba en temas relacionados con la delincuencia organizada; ahí me llega la invitación del señor Gobernador y a cualquier penalista una invitación como ésta es motivante, un reto por hacer algo por mi estado.

Le tocó llegar a la Fiscalía en un momento muy álgido. ¿Nunca ha pensado en renunciar?

Inicialmente yo venía por un periodo temporal porque tenía compromisos personales en la Ciudad de México; el trabajo fue avanzando y se fueron dando las cosas de otra manera. Nunca he pensado renunciar por una situación relacionada a la procuración de justicia, más bien un tema personal, pero aquí estaremos hasta que el Gobernador me requiera.

¿Cuál cree que es su mayor logro al frente de la Fiscalía del Estado?

Uno de los más importantes es el combate al secuestro. En 2010 se dieron más de 70 secuestros. En 2011 tuvimos 60 y tantos. En 2012 fueron 52 secuestros y en 2013 tuvimos 21 secuestros, de los cuales 19 ya están resueltos. Son avances importantes porque se le ha dado una gran importancia a la Unidad de Combate al Secuestro, constante capacitación y verdadera investigación que le han dado una verdadera fortaleza a la Fiscalía.

¿Por qué ahora vemos esos resultados contra el secuestro y antes no?

Tal vez había circunstancias como las que comentábamos que se vivían en el estado, como el crimen organizado, que no permitían realizar un verdadero trabajo.

Cuando yo llegué apenas estaba en conformación la Unidad Especializada de Combate al Secuestro y se logró que hubiera una verdadera capacitación – desde manejo de crisis, negociación, manejo de campo, llamadas telefónicas, etc.- que ha logrado que veamos estos resultados: la disminución de un 50 por ciento del delito de secuestro en el estado.

¿Y cuál es su mayor pendiente?

Todas las autoridades, tanto las de prevención al delito, como las de procuración de justicia y readaptación social tenemos el pendiente de los delitos del fuero común, principalmente el robo.

No hay un aumento considerable, menos de un 5 por ciento respecto al año pasado, pero se notan más porque han bajado los delitos de alto impacto. Éstos delitos nos duelen, nos afectan el patrimonio y es un trabajo pendiente que tenemos que hacer sociedad y Gobierno.

Su antecesor, Ramiro Ortiz, se quejó alguna vez de que la Fiscalía hacía el trabajo de otros y por eso no tenían tiempo de investigar. Eran guardaespaldas en lugar de investigadores. ¿Siguen así?

Una de las medidas más importantes que se tomó al inicio de la gestión de su servidora fue la disminución de las escoltas. Cada día hay menos escoltas y solo para aquellos que por ley las necesitemos. Eso ha ayudado a que los agentes investigadores se enfoquen a su verdadero trabajo. Las cosas han cambiado y ahora hemos logrado tener una mejor coordinación, que era lo que faltaba, en lugar de estar echándonos culpas.

¿Ser Fiscal mujer le ha resultado un problema?

Debo reconocer que al principio sí creí que sería difícil enfrentarme con la Policía y que me respetaran por ser mujer, pero como también se les ha dado su lugar, se les ha apoyado y se les ha equipado las cosas las cosas han salido bien; he recibido un apoyo importante de su parte.

La gente sigue teniendo desconfianza para denunciar delitos. Aseguran que es tiempo perdido. ¿Qué les dice a ellos?

El trabajo no se puede hacer solo. Tenemos que tener una denuncia y los elementos para integrar las carpetas de investigación. Cada día se denuncia más pero yo los invito a que confíen y se sumen para tener una mejor procuración de justicia.

Sigue la DEI encabezando las quejas por violaciones a derechos humanos. ¿Qué está haciendo usted para contrarrestarlo?

Jamás nos hemos negado a aceptar una recomendación de la CEDH. A quienes resulten responsables se les manda a cursos de derechos humanos, se les capacita y si es necesario se les sanciona. Pero hemos sancionado a quien lo merece, amonestaciones, suspensiones y hasta consignaciones conforme a la ley.

¿Qué es lo que más ha aprendido en este tiempo como Fiscal del Estado?

Que antes de tratar un asunto tengo que sentarme en la silla del afectado. No me puedo molestar si alguien me grita, se enoja por el dolor o sufrimiento de un caso. Tengo que ponerme en su lugar para poder ser sensible a la situación que esta viviendo el afectado y tratar de resolver el caso como si fuera mío, como si me lesionara a mí.

Currículum

Maestra en Derecho Penal por el Instituto en Ciencias Penales. Trabajó en la PGR en la Subprocuraduría de Investigación Especializada (2010-2011) y en la Fiscalía de Delitos contra la Administración de Justicia (2006-2010).

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