Pasan de moda músicos de la Plazuela Baca Ortiz: no ganan ni $50 diarios

Durango

La mayoría ya están entrados en años, algunos tienen problemas de la vista, enfermedades crónicas o discapacidades. Son los músicos de la Plazuela Baca Ortiz, quienes pasan días sin un solo cliente y por ende hasta sin comer.

A los "chirrines" les fue bien el Día del Padre y el Día de la Madre; pero ahora esperan que las fiestas patrias, el Día de los Muertos y las posadas también sean redituables.

El problema de vivir de "las canciones rancheras" es que los clientes solo se acuerdan de los músicos sólo cuando hay algo que celebrar o conmemorar, pero el año tiene 365 días.

Ignacio Pacheco Loera, secretario del sindicato Silvestre Revueltas -que actualmente representa a 170 músicos- platicó que muchos de los "chirrines", llevan más de 30 años trabajando en lo mismo.

Pero hay otras dos asociaciones de músicos que también trabajan en la Plazuela y aunque no todos se presentan a diario, en días festivos el lugar se llena de conjuntos que esperan ser contratados.

Actualmente un conjunto norteño de cuatro integrantes cobra a 800 pesos la hora, aunque hay veces que luego del regateo se conforman con 600 pesos.

 ECONOMÍA

De dicha cantidad a cada uno le tocan 150 pesos, de los que tienen que agarrar para el taxi que utilizan para ir y venir al lugar en el que los contrataron.

El repertorio es amplio y aunque prefieren las "viejitas", tienen que aprenderse las que están de moda, pues los clientes también piden de esas.

"Las que también nos piden mucho son las de 'movimiento alterado', pero no las queremos incluir en el repertorio, porque luego cantarlas es causa hasta de problemas", dijo.

Enrique Villa, quien tiene 30 años desempeñándose como músico, mencionó que cuando no hay nada que celebrar, a veces sus ganancias diarias son de 50 pesos o nada. Hasta sin comer se quedan.

En parte, ya se acostumbra menos amenizar las reuniones con música en vivo -por lo menos norteña- y por otro lado, el dinero rinde menos, primero hay que comprar la comida y ya no sobra para darse "lujos".

El acordeonista Pedro García, quien con el paso de los años ya presenta problemas de la vista, consideró que la mejor época para los "chirrines" fue hace 20 años, cuando todavía había cantinas en la calle Francisco I. Madero y por otro lado a más gente le gustaba celebrar con música popular.

170Músicos integran el sindicato Silvestre Revueltas

30Años trabajando en la música, tienen algunos 'chirrines' de la Plazuela

Dificultades. Hay veces que los contratan, los hacen cantar por varias horas y ya borrachos los clientes optan por correrlos sin pagarles, situación de la que no se pueden defender, sobre todo por su edad.
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