¡Arriba Zapata!

Nosotros

Segunda parte

Madero alcanzó una enorme popularidad, pero esperó a que se convocara a elecciones - que ganó de manera abrumadora - antes de tomar posesión el 6 de noviembre. En lugar de Díaz, había quedado de interino Francisco León de la Barra, de la más pura estirpe "porfiriana", y Madero tampoco tenía intenciones de emprender una verdadera transformación, de manera que, durante el resto del año, más que avivar la Revolución, procuraron ponerle freno, entre otras cosas, disponiendo la disolución de las fuerzas bélicas y políticas que habían emergido sobre la marcha.

Al retirarse Díaz, considerando que el triunfo de la revolución era un hecho, Zapata pensaba ya en "salirse de la política" y volver a Anenecuilco, de ahí que incluso contrajese matrimonio con su antigua pretendida Josefa Espejo. Tenía 32 años. Pero lo contuvo la desconfianza que le empezó a despertar la falta de decisión del gobierno para tomar las medidas reivindicatorias prometidas, así como la tibieza de que Madero empezaba a dar muestras. Por ello se resistió en licenciar a todas sus fuerzas, mientras De la Barra enviaba al general Victoriano Huerta, turbio a más no poder, para que protegiera a los hacendados de Morelos y se fuera posesionando del terreno para emprenderla en su momento contra los "bandoleros" y "vándalos" zapatistas.

En algunos lugares, los campesinos se adelantaron a las circunstancias y tomaron por la fuerza las tierras que habían sido de ellos hasta dos o tres décadas atrás, lo cual asustaba a los terratenientes, daba argumentos a Huerta y éste conseguía mayor respaldo de ellos.

A muy poco de tomar posesión, el presidente Madero hizo saber a Zapata:

Lo único que puedo aceptar es que inmediatamente se rinda a discreción y que todos sus soldados depongan inmediatamente las armas. En este caso se indultará a sus soldados del delito de rebelión y se le darán pasaportes para que vaya a radicarse temporalmente fuera del estado.

Zapata contestó enardecido:

Si no cumple sus compromisos con el pueblo, no pierdo la esperanza de verlo colgado en el árbol más alto de Chapultepec.

Tantas promesas hechas por Madero de dar "preferente atención al problema agrario" habían quedado en nada.

Las tropas regulares lo tenían cercada a la hueste de Zapata, pero logró salir haciendo estragos en el enemigo y se remontó a lugares en los que era invencible. Fue la batalla del Aguacate que abrió las puertas de la nueva confrontación.

Fue entonces cuando, en algún lugar de la sierra se escondió Zapata acompañado del profesor Otilio Montaño y una pequeña escolta para dejar por escrito lo que se pretendía: Fue llamado Plan de Ayala, que primero firmaron sus jefes más allegados en la misma sierra, pero su título original es "Plan Libertador de los hijos del Estado de Morelos afiliados al Ejército Insurgente que defiende el cumplimiento del Plan de San Luís, con las reformas que ha creído conveniente aumentar en beneficio de la Patria Mexicana"

El escrito original contenía fallas de redacción, ortografía y de orden legal, por lo que poco después se le hicieron algunas enmiendas, aunque no todas las requeridas. Su fecha oficial es "noviembre 25 de 1911".

A pesar de la modestia cultural de sus autores, el documento trascendió como la base para solventar la problemática agraria en la legislación posterior e incluso en la Constitución que se promulgaría el 5 de febrero de 1917 y está vigente todavía.

Asimismo, el documento de Ayala fue acogido por otros grupos que, desilusionados con Madero, volvieron a tomar las armas, lo mismo que Zapata, haciendo frente al caduco Ejército Federal. En consecuencia las muchas fuerzas militares que, en un principio, pretendían acabar con los surianos rebeldes, tuvieron que menguar para ir a enfrentar brotes de otros lugares del país. Sin embargo, los padecimientos de los morelenses fueron mayúsculos.

En febrero de 1913, el mencionado Victoriano Huerta fue puesto al frente de la guarnición de la ciudad de México para supuestamente defenderla de una embestida abiertamente contrarrevolucionaria de un sobrino de Porfirio Díaz, de nombre Félix, que fue controlada con relativa facilidad, pero Huerta se aprovechó de la ventaja para apresar al presidente Madero y al vicepresidente, José M. Pino Suárez, mandarlos matar y hacerse nombrar presidente de la República.

Desde un principio, el usurpador pretendió acabar con Zapata, pero le sucedió lo mismo que a Madero: pronto hubo de enviar efectivos al norte, donde se forjó la avalancha revolucionaria que encabezó Venustiano Carranza, en defensa de la legalidad establecida en la Constitución de 1857, aun vigente. Huerta se vio al fin obligado a renunciar el 15 de julio de 1914 y a salir del país de inmediato. Curiosamente lo hizo también en el Ypiranga, que con el nombre de Quança 25 años después llevaría un gran contingente de refugiados españoles a Sudamérica.

Lo mismo que contra Díaz y Madero, los zapatistas contribuyeron mucho a la caída de Huerta, mas no fueron tomados en cuenta por Carranza cuando éste entró a México, con lo que hubo fundadas sospechas de que también haría caso omiso de sus banderas agraristas. En consecuencia, cuando Pancho Villa rompió con Carranza contó con la solidaridad de Zapata y juntos irrumpieron en la ciudad de México después de que la Convención de Aguascalientes desconociera a Carranza y éste se retirara..

Fue entonces cuando los principios del Plan de Ayala cobraron su mejor forma en toda la Nación, pero cuando los "carrancistas" recuperaron la ciudad de México y se impusieron finalmente casi en todo el país, fueron objeto de ciertos recortes, al tiempo que otra vez los ejércitos federales arremetían contra las fuerzas de Zapata. Pero tampoco pudieron con él

Generales van y vienen

dizque para apaciguarlo;

y no pudiendo a la buena

un plan ponen pa' engañarlo.

Como los resultados fueron infructuosos se prefirió el camino de la emboscada atraído por la supuesta incorporación de las tropas de Guajardo a sus filas.

Señores, ya me despido,

que no tengan novedad.

Cual héroe murió Zapata

por dar tierra y libertad.

EL PLAN DE AYALA

1º Teniendo en consideración que el pueblo mexicano fue a derramar su sangre para reconquistar libertades y reivindicar sus derechos…

…que Jefe de la Revolución libertadora… por falta de entereza y debilidad suma no llevó a feliz término la Revolución que gloriosamente inició con el apoyo de Dios y del pueblo…

2º Se desconoce como Jefe de la Revolución al Sr. Francisco I. Madero y como Presidente de la República … procurándose [su] derrocamiento…

5º La Junta Revolucionaria del E. de Morelos no admitirá transacciones ni componendas hasta no conseguir el derrocamiento de los elementos dictatoriales … pues la Nación está cansada de hombres falsos y traidores…

6º … los terrenos, montes y aguas que hayan usurpado los hacendados, científicos o caciques a la sombra de la justicia venal, entrarán en posesión de esos bienes inmuebles … los pueblos o ciudadanos que tengan sus títulos, correspondientes… manteniendo en todo trance con las armas en la mano la mencionada posesión…

7º En virtud de que la inmensa mayoría de los pueblos y ciudadanos mexicanos no son más dueños que del terreno que pisan sufriendo los horrores de la miseria…se expropiarán, previa indemnización, la tercera parte [de] esos monopolios a fin de que…obtengan, ejidos, colonias y fundos legales…

8º Los hacendado, científicos o caciques que se opongan… al presente Plan se nacionalizarán sus bienes y las dos terceras partes que a ellos les correspondan, se destinarán para indemnizaciones de guerra, pensiones de viudas y huérfanos de las víctimas que sucumban en la lucha del presente plan.

Pueblo mexicano, apoyad con las armas en la mano este plan y haréis la prosperidad y el bienestar de la patria.

Libertad, Justicia y Ley

Ayala, noviembre 25 de 1911

BIBLIOGRAFÍA:

Antonio Díaz Soto y Gama. Historia del agrarismo en México. Rescate, prólogo y estudio biográfico de Pedro Castro. México. Era/CONACULTA/Universidad Metropolitana. 2002.

Arturo Langle Ramírez. Huerta contra Zapata. Una campaña desigual. México. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Históricas. 1981.(Serie Historia Moderna y Contemporánea: 14)

Gildardo Magaña. Emiliano Zapata y el agrarismo en México. México. Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. 1985. 5 tomos.

Jesús Sotelo Inclán. Raíz y razón de Zapata. México. Comisión Nacional para la Conmemoración del Centenario del Natalicio del General Emiliano Zapata. 1979.

John Womak jr. Zapata y la Revolución Mexicana. México. Siglo Veintiuno. Trad. Francisco González Aramburu. México. 1969.

Zapata: uno de los líderes militares y campesinos más importantes de la Revolución mexicana y un símbolo de la resistencia campesina en México.
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