Noticias sobre Leonardo Zuloaga y su tiempo

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Segunda y última parte

Después de saber, por medio de la primera parte de esta colaboración, que el señor Zuloaga había tenido la nacionalidad estadounidense y que colaboraba, desde que llegó a La Laguna, con las autoridades para combatir a quienes atacaban a pueblos, estancias, rancherías y haciendas como la de Santa Ana y la de San Lorenzo de La Laguna, ahora pasemos a conocer que hizo para hacer de su propiedad un lugar rentable para la ganadería y la agricultura. Para ello, contrató los servicios de un personaje con talento para instalar un molino y así procesar la semilla de trigo aprovechando las aguas de uno de los muchos manantiales que existían en el lugar; a partir de entonces, fue conocido como el manantial del Molino y es que hubo muchos manantiales en esa región, como el de Juan Guerra, Corral de Piedra, El Túnel, Santa Ana, Ojo Azul, Bilbao y otros más. Leamos ahora lo que publicó El Siglo Diecinueve el 23 de abril de 1844 al respecto:

El señor don Leonardo Zuloaga ha logrado que en su hacienda de los Hornos se construya un molino de agua, en un terreno y en una situación que hacía muy difícil la realización de aquella empresa. El terreno es de muy poca consistencia y por lo mismo no se podía cimentar en él una represa para recoger el agua que debía dar movimiento a la máquina; por otra parte, el mismo terreno es enteramente plano, lo que presentaba otra dificultad para recoger la cantidad de agua suficiente.

Así es que, los jesuitas que fueron dueños de la hacienda, y los propietarios que les sucedieron, habían intentado en vano la construcción del molino. El señor don Daniel Rojs, residente en Durango, se encargó de aquella empresa, y sin haber hecho represa alguna, sino solamente por medio de un desagüe, ha logrado dar movimiento a una máquina, en la que giran dos ruedas que pueden mover veinte cargas de trigo cada una en veinticuatro horas. Alcanzó este resultado el señor Rojs sin más que haber abierto un desagüe de ocho a nueve pies de altura, y sin más agua que treinta y seis pulgadas cuadradas a nivel.

Los propietarios territoriales de la República, se aprovecharán sin duda de los talentos e instrucción del señor Rojs para hacer construir bajo su dirección obras hidráulicas de las que tanto se necesitan en nuestro país, para hacer progresar la agricultura.

Para muchos, don Leonardo Zuloaga no pasó de ser más que un latifundista, pero si consideramos todo lo que tuvo que hacer para lograr tener una gran propiedad podemos entender el tamaño de su empresa, y de su anhelo, veamos: Aunque no era mexicano tuvo bajo su encargo grandes responsabilidades con el fin de defender a México y La Laguna, al primero colaborando con las fuerzas nacionales respecto a todos los movimientos que hacía el ejército norteamericano en diciembre de 1846 con la férrea intención de invadir y controlar la ciudad de Durango por medio de los hombres que comandaban los generales Wool y Worth por los caminos de Parras, Hornos, Santa Rosa, Cuencamé y Durango.

Apenas terminó la intervención norteamericana se reanudaron los ataques inmemoriales de los indios llamados bárbaros que, al ser casi expulsados por los colonos del sur norteamericano, buscaban satisfacer sus necesidades básicas robando y exterminando lugares promisorios como las haciendas y estancias de La Laguna; así las cosas, el gobierno mexicano tuvo que organizar a todos los estados afectados para defenderse de aquellos ataques mortíferos y en febrero de 1852 ya estaban listos los comisionados coligados para esa tarea ¿Sus nombres? Santigo Vidaurri por Nuevo León; Leonardo Zuloaga por Durango; Juan N. Arizpe por Coahuila; Antonio Hernández por Zacatecas; Agustín Menchaca por Tamaulipas y el de San Luis Potosí.

Bien se puede concluir después de enterarnos por medio de estas ralas evidencias de que, don Leonardo Zuloaga fue un emigrante español que llegó a México y buscó hacer fortuna, aquí encontró a la mujer que lo acompañaría durante toda su vida, por ella aceptó adquirir otra nacionalidad para evitar alejarse, llegó a La Laguna con muchas ideas empresariales progresistas como: trazar canales de irrigación, instalar molienda de trigo y echarse el compromiso de defender a Coahuila y Durango de los ataques de los indígenas llamados bárbaros del Norte.

Dibujo de un apache (bárbaro del Norte) en: Indios, mineros, peones y maestros, 2001, Colección Papeles de Familia, UIA Laguna.
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