La cruda historia de un feminicidio: la muerte de Azul

Durango

"Camina perra", dijo Jovanny mientras pateaba a su hijastra de un año y medio de edad, luego de violarla.

ERA 4 DE OCTUBRE

A las 9:00 horas Azul comenzó a llorar, quizás se quejaba porque tenía hambre; quien sabe, era una bebé.

En la casa color verde con blanco, del número 122 en la calle Ignacio Zaragoza de la colonia del mismo nombre eran comunes los gritos, los golpes y el consumo de drogas.

Todos sabían que Roberto Jovanny y su pareja María Teresa no trabajaban y descuidaban a sus hijas, quienes a veces le pedían comida a una vecina.

Al hombre, de 22 años de edad, lo conocían de toda la vida pero hace mucho que no lo veían, fue hasta hace pocas semanas que la familia regresó de ciudad Juárez, Chihuahua.

La pequeña Azul nació en esa ciudad el 11 de octubre del 2016. Así lo prueba su acta de nacimiento. Fue registrada un 2 de marzo de ese año y murió el siete de octubre de 2017, porque su padrastro la violó y mató a golpes con la complicidad de su madre.

Suman cuatro feminicidios en Durango en este año, aunque ha habido cientos de muertes violentas de mujeres.

Ese 4 de octubre la pequeña Azul no paraba de llorar. Jovanny la golpeó con el puño cerrado y le dio patadas, María Teresa no hizo nada.

ERA 5 DE OCTUBRE

En la noche, a las 8:30, de nueva cuenta la niña empezó a llorar y el padrastro, quien se presume estaba drogado, la calló de un puñetazo en la cara, después la levantó del piso y la llevó al baño donde la violó; tras ello salió con la bebé en brazos, ya estaba inconsciente.

De nuevo la aventó al suelo, la pateó, le decía "camina perra"; así se leyó en la audiencia en la que la Juez decidió que la madre fue corresponsable y le inició un juicio por el homicidio de su bebita.

Ella fue testigo de todo, según lo narró frente a la autoridad.

Escuchó cuando la violó, sabía lo qué pasaba pero no intentó impedirlo, a pesar de que sólo una cortina de tela la separaba del baño.

Ya no se mueve, señaló la mujer; entonces Jovanny arremetió contra la niña a puntapies. Ahorita hago que se mueva, dijo.

El cuerpo de Azul, quedó tirado, seguía inconciente, su madre la recogió del piso, y junto con el padrastro y su otra hija, una niña de cuatro años a quien se identifica con las iniciales PYAG, y que en el presente caso es un testigo presencial, fueron con Pamela su cuñada, quien las llevó al Hospital Materno Infantil.

El padrastro se quedó en casa a cuidar a sus otros hijos Ruby, "Gordo" y Eiden, que son los nombres que proporcionó la niña PYAG a la psicóloga de Casa Hogar del DIF Estatal, a donde la llevaron las trabajadoras del grupo Esmeralda.

 LA MUERTE EN AZUL

Los médicos intentaron curar el cuerpo destrozado de Azul.

A las 21:35 horas del 5 de octubre el Agente del Ministerio Público acudió al área de terapia intensiva pediátrica. Azul solo vestía un collarín en el cuello.

Ese mismo día fueron detenidos Jovanny y María Teresa, acusados de lesiones y violación.

 ERA 6 DE OCTUBRE

Fue la primera audiencia del caso, en ese momento el padrastro, cuando escuchaba la lectura de la declaración de los hechos, se dirigía a su pareja y le decía: "verdad que yo no hice eso".

La tarde del día siguiente se suicidó en el área de detenidos del Centro de Reinserción Social (Cereso) 1.

 ERA 7 DE OCTUBRE

Se ahorcó, habían pasado sólo algunas horas de que su hijastra Azul murió en el hospital.

Ese día su abuela y un tío acudieron para identificar a la menor. Mientras que los médicos forenses practicaron pruebas químicas de playeras con sangre y gotas de la misma abajo del fregadero de la cocina. Era la de la pequeña Azul.

El 8 de octubre se entregó un informe pericial en el cual una secuencia de 23 fotografías dan cuenta de la agresión de la que fue víctima la menor. De cómo le desgarró el ano.

 "LE PEGÓ PORQUE ES BIEN LLORONA"

Con la mano, pies y un palo, Jovanny le pegó a Azul, narra el testimonio de su hermana mayor, quien fue testigo del delito en el cual Maria Teresa está acusada de haber sido omisa mientras asesinaban a su hija pequeña.

Cuando la psicóloga le preguntó a la niña si sabía porque su papá le pagaba a su hermana, respondió "porque es bien llorona", "y le pega bien feo".

Aclaró que a ella no la golpeaba porque ella no es llorona.

No especificó qué día, pero platicó que Jiovanny le decía que se tapara la cara cuando le iba a pegar a Azul, pero ella oía todo.

Jovanny se drogaba en el trabajo recuerda, "era un polvito color blanco".

¿Qué sentías?

Le preguntaron.

-Yo también quería pegarle a mi mamá porque no hacía nada para ayudarla.

Muerte

Luego de dos días en el Hospital Materno Infantil murió a causa de un traumatismo craneoencefálico provocado por su padrastro.

Omisión

Vecinos de la familia reconocieron que oían a las niñas llorar y sospechaban que existía maltrato pero no lo reportaron a las autoridades.

Castigo

Por los delitos de feminicidio y violación agravada, la madre de la pequeña víctima podría ser condenada a 80 años de cárcel.

Víctima. Era la menor de la familia, según los testimonios era a la que constantemente maltrataban. (EL SIGLO DE DURANGO)
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