¿Qué es la ley Fintech?

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La tecnología ha transformado la forma en la que interactuamos con el mundo, por ejemplo si hablamos del sector financiero y bancario, hoy ya es normal la existencia de cajeros automáticos, pero esto era muy modernista hace apenas 25 años, cuando las personas veían aun con desconfianza esos aparatos y preferían la interacción con alguien en una ventanilla bancaria.

En estos días no tan solo hablamos de tarjetas de crédito, sino que la masificación de los teléfonos inteligentes conectados a internet y las diferentes redes sociales han provocado una nueva realidad, que incluso está desplazando en ciertos sectores, por ejemplo ya existen operaciones con monedas virtuales, plataformas de préstamos en línea, envío de remesas y dispositivos móviles de terminal de punto de venta.

Ya es común poder acceder a préstamos a través de una solicitud en línea, contratar un seguro, o incluso fondearse para concretar una idea de negocio, y esto sin la necesidad de visitar una sucursal bancaria y sin perder tiempo. En este sentido, la realidad rápidamente rebasó el marco jurídico existente, por lo que fue muy importante la aprobación de la nueva Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, mejor conocida como Ley Fintech.

A nivel mundial, el valor de las empresas Fintech ronda en 870 mil millones de dólares, y nuestro país ya es líder en América Latina con alrededor de 200 empresas identificadas. Estos negocios son muy atractivos para los jóvenes, ya que no tienen una curva de aprendizaje para utilizar sus servicios, estos son inmediatos, innovadores, flexibles, y muchas veces, son menos costosos y más eficientes que los de la banca tradicional.

Ahora bien, no es precisamente que las empresas Fintech vayan a desplazar a la banca tradicional, sino que son complementarias, sobre todo cuando México tiene uno de los mejores sistemas bancarios del mundo, que es considerado sólido, bien capitalizado y con liquidez, pero que enfrenta el reto de aumentar los créditos que otorga y de generar competencia económica.

Es importante mencionar que la nueva ley toma en cuenta que es un sector nuevo y muy dinámico, por lo que únicamente marca las reglas básicas para mitigar los riesgos y permitir su expansión en un ambiente competitivo, teniendo como pilares la inclusión e innovación financiera, la protección al consumidor, preservación de la estabilidad financiera, promoción de la sana competencia, así como la prevención del lavado de dinero y de financiamiento al terrorismo.

Asimismo, clasifica los diferentes tipos de negocio, considerando el número, monto de operaciones, o su número de clientes, con esto, se evita crear una sobrerregulación que coloque barreras a los emprendedores que decidan operar en alguna de la figuras reguladas por la nueva ley.

Indudablemente, en un país con tantos contrastes y desigualdades como el nuestro, es posible hablar de comunidades donde el dinero en efectivo es su única realidad, por lo que el gran reto también estará ahí, para que a través de las nuevas tecnologías, se les brinde la oportunidad de lograr una mejor inclusión financiera: con créditos flexibles, con remesas de sus familiares sin comisiones elevadas, o porque no, con la oportunidad de ahorrar e invertir su dinero.

Twitter: @omarortegasoria

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