'Coco' vive sus 102 años al máximo

Regional

María del Socorro Espinoza Ramírez "Coco", nació el 06 de marzo de 1916 y es una de la personas de mayor edad en la región Lagunera de Durango, ya que el pasado martes seis de marzo, cumplió 102 años de edad.

Pero esto no es un impedimento para "Coco", ni resulta una carga llevar tantos años encima. Vive actualmente con su hija menor y su nieto, por lo que cada día le gusta ayudarlos, atenderlos y seguir dando lo mejor de sí.

Tuvo nueve hijos, cinco hombres y cuatro mujeres; ahora, tiene ya 49 nietos, 107 bisnietos, 87 tataranietos y un trastataranieto.

"Yo todos los días tiendo mi cama y lavo los trastes porque nadie sabe lavar los trastes como yo, y aunque me da trabajo, me gusta hacerlo. Cuando lavan ayudo a tender la ropa y cuando amanezco media mal, soy muy clara y le digo, 'me siento medio mala, hoy no cuentes conmigo', pero no me gusta estar de ociosa sin hacer nada".

Una de las cosas que han sido más difíciles para "Coco" es que pese a contar con una larga vida, tuvo que ver partir primero a cuatro de sus hijos.

Pero a pesar de este tipo de dificultades, asegura que siempre ha sido una mujer alegre, que no le gusta que la vean triste ni transmitir esa tristeza a su familia.

Su padre fue un teniente coronel de nombre Manuel Espinosa y "Coco" es la mayor de sus hermanos, naciendo en la ciudad de Durango capital; sin embargo, ha echado raíces en el municipio de Cuencamé.

Doña "Coco" cuenta que nació después el desalojo que hicieron las fuerzas carrancistas el 12 de diciembre de 1915, cuando quemaron el Pueblo de Cuencamé porque el cien por ciento de sus habitantes comulgaban con Francisco Villa.

Sus padres salieron de Cuencamé, pero narra cómo todos los habitantes huyeron y tomaron camino a otros lugares como Chihuahua, Torreón o Durango, que fue el caso de ellos. Su madre ya estaba embarazada y por ello nació en este municipio lagunero.

Se casó a los 16 años, en 1932 con Manuel Rivas Flores, peluquero de profesión; tuvo su primer hijo a los 17 y posteriormente emigraron a la ciudad de Torreón, buscando educación para sus hijos

Uno de sus logros fue ver a su hijo mayor convertido en marino, sueño que tuvo él desde pequeño, "de ser pueblerino y donde no había agua, lo logró; estudiaba en Torreón la escuela de Contabilidad Treviño, luego se fue a la Ciudad de México, luego al Puerto de Veracruz donde logró el grado de capitán de Corbeta. En Cuencamé es el único marino; en Durango era el único que cobraba en el banco del Ejército".

La pasión de Socorro todavía es cocinar y lo sigue haciendo para su familia; es fanática de las películas de Cantinflas y extraña la tranquilidad de la vida de antes, donde no existía tanta violencia, enfermedades, entre otros factores negativos que afectan a la sociedad.

Doña "Coco" aconseja a las familias y a los padres jóvenes que no se pierda la educación en base a valores, respeto y con firmeza para que se encaminen por el bien.

Por último, dijo que su secreto para vivir muchos años es no tomar alcohol y no fumar.

Ejemplo de fortaleza

Doña Coco a pesar de ser de edad muy avanzada:

⇒ Permanece activa y procura realizar sus tareas domésticas.

⇒ Comparte con su familia los mejores momentos.

⇒ Ayuda a su hija menor y su nieto, con quienes vive.

⇒ Festejó el 6 de marzo sus 102 años de vida, aún con buena salud y ánimo por la vida.

Centenario. El pasado martes, Socorro festejó al lado de familiares un siglo y dos años más de vida. (EL SIGLO DE DURANGO)
Compartir Tweet G+ Share Pin It
Noticias relacionadas
Además lee