Ciudad de México.- En una acción sorpresiva y con el apoyo de 750 elementos del Ejército, de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSP), el gobierno federal retomó el control del penal de La Palma, cuya máxima seguridad según las propias autoridades fue vulnerada en los últimos tres años por actos de corrupción y violencia, tanto de funcionarios públicos como de internos identificados como jefes de las más peligrosas organizaciones criminales que operan en México. AEE, Notimex, AP. 15 de Enero de 2004.