México.- El cardenal emérito mexicano Ernesto Corripio Ahumada, quien llegó a ser el obispo más joven del mundo en 1953, falleció hoy a los 88 años en el sur de la Ciudad de México, dijeron a Efe fuentes de la Archidiócesis Primada de México. EFE. 10 de Abril de 2008.
La muerte de Corripio es la segunda de un cardenal mexicano en menos de un mes pues el pasado 22 de marzo falleció, a los 80 años, Adolfo Antonio Suárez Rivera, quien fue obispo de Tepic y Tlalnepantla, arzobispo de Monterrey, y desempeñó responsabilidades en el CELAM.
Entre sus acciones más destacadas como líder católico destaca el haber recibido a Juan Pablo II en sus visitas a México en 1979 y 1990, y encabezado en 1981 las celebraciones por el 450 aniversario de las Apariciones de Santa María de Guadalupe.
Con apenas 33 años llegó a ser el obispo más joven del mundo designado por el Papa Pío XII, como titular para Zapara en 1953 y auxiliar para Tampico, donde su lema fue "Mi vivir es Cristo".