Denuncian destrucción wixárika en SLP
A lo largo de 25 años, desde que comenzó el saqueo indiscriminado del peyote en San Luis Potosí, la problemática no se ha podido controlar. Ejidatarios y pobladores de la sierra de Real de Catorce denuncian que pese a restricciones federales, estatales y acuerdos entre ellos e integrantes de la etnia Wixárika, la extracción ilegal de la planta sagrada ha ido en incremento y con ello la decadencia de las costumbres de las y los wixaritari, pues también se han registrado destrucciones de centros ceremoniales como el del Bernalejo.
Para la cosmogonía Wixárika, el Hikuri o el Peyote es una parte esencial de su cultura, pues el consumo sagrado de esta planta les ayuda a conectar de manera directa con los dioses. A través de ritos sagrados y sueños los sacerdotes logran captar los consejos que los dioses les envían para la toma de decisiones, ya que la cactácea que crece en la Ruta de Wirikuta podría equivaler a un libro "en donde reside todo el conocimiento", según refiere la publicación "Wixárika, un pueblo en comunicación" del gobierno federal.
Para los wixaritari, wixárika en plural, la naturaleza es necesaria para mantenerse conectados con los dioses que los guían, la preservación de su cultura estrechamente ligada elementos naturales como animales, la tierra, el sol, el viento y el agua, así como para la conservación de la vida misma.
Pese a esfuerzos para controlar la zona, como realización de un plan de manejo en la Ruta de Wirikuta que comprende 140 mil 211.85 hectáreas y 138.78 kilómetros de municipios como Real de Catorce, Charcas, Vanegas, Villa de la Paz, y Villa de Ramos, declarados Área Natural Protegida en año 2000 a petición del propio pueblo Wixárika, la planta sagrada comienza a desaparecer poco a poco.
"Así como ves de piedras, antes había peyote en toda esta área", comentó Candelario Martínez, al llegar a la caseta ubicada en el ejido El Bernalejo, la cual se supone debería estar vigilada por un representante Wixárika y un ejidatario, para evitar saqueos y destrucción en la zona, debido a que ahí se encuentra uno de los centros ceremoniales que conforman la Ruta Histórico Cultural de Wirikuta.