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DÍA DE MUERTOS

Llegó la temporada de alfeñiques

Un elemento que no puede faltar en todo altar de muertos.

Llegó la temporada de alfeñiques

EL UNIVERSAL 1 nov 2022 - 13:32

Ya está cerca la temporada de Día de Muertos, y, con ello, la tradición de colocar altares con dedicación a nuestros seres queridos.

Papel picado, velas, incienso, comida especial fotografías familiares, alguna copita de vino o de destilado y papel picado no faltan como parte de la decoración. Uno de los elementos que predomina siempre son las calaveritas (ya sean de azúcar, chocolate o amaranto) y los alfeñiques, figurillas de azúcar en forma de calaveras y comida como lo es un plato de muslo de pollo cubierto con mole acompañado de arroz rojo, están presentes como parte de la tradición para celebrar estas fechas.

GUANAJUATO, GUARDIÁN DE LA TRADICIÓN DE ESTA "DULCE ESCULTURA"

Desde unos días antes, plazas y mercados lucen los alfeñiques. Entre los lugares populares encontramos la Plaza de la Paz y Jardín Reforma en donde encontrarás infinidad de opciones.

Se trata de un dulce hecho a mano con azúcar glass y colores vegetales. Hay dos variedades de alfeñique: los suaves, elaborados con agua y azúcar; y los duros, los cuales llevan en su receta clara de huevo.

En sí, el alfeñique es una mezcla de azúcar, clara de huevo, gotas de jugo de limón y una planta que se llama chaucle o chautle (blatia campanulata).

Algunos artesanos utilizan goma de tragacanto, en vez de este mucílago, semilla de nabo, semilla de amor (mora silvestre) y colores vegetales.

Expertos en esta preparación aseguran que para la preparación de tan significativas figuras, se baten las claras a punto de turrón, se agrega poco a poco el azúcar glass y el chaucle, una vez que este ha pasado por el proceso de secado al sol, molido, cernido y revuelto con agua hasta formar un líquido espeso. Finalmente, se pone el limón que es el que le da un sabor agridulce y posteriormente se le da la forma y se pinta con colores vegetales.

OTROS MANJARES DE TEMPORADA

Así como en la Ciudad de México, en Guanajuato tienen su versión del pan de muerto. El cual, aunque no tiene huesos, cráneo o cobertura azucarada tiene mucho sabor y dulzura. Este pan se forma con harina, azúcar, levadura, huevo, piloncillo, manteca, leche, y un anís, una especia que le da su personalidad. Con la mezcla se forma "un cuerpo humano" con los brazos cruzados y los pies juntos. Se acompaña de "cajeta de muerto" hecha de camote, cocida en cazuela de barro o cobre a lo que se le añade guayaba o nuez, batiendo hasta obtener una crema tersa y uniforme. Esto se vierte sobre el pan de anís. Sin duda, un pan que se antoja con un café de olla recién hecho o, bien, un vaso de leche fría para la hora de la merienda o del postre después de comer.

A FONDO

Se cuenta que el alfeñique es de origen árabe, llegó al continente americano con la conquista de los españoles. Aunque antiguamente en el México prehispánico ya se elaboraban figuras de cráneos adornadas con semillas de amaranto, pepitas de calabaza y mieles que se extraían del corazón del maguey y del maravilloso maíz.

Al ver tan estupenda artesanía los españoles, enseñaron sus técnicas y se dio una fusión en esta expresión artística con el encuentro entre ambas culturas. Surge en los conventos, ahí en esos recintos espirituales surgen varias figuras con una armonía única para adornar los altares a los muertos.

Estados como Puebla, Guanajuato, Aguascalientes, Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Colima, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, elaboran esta maravillosa artesanía, en día de Todos los Santos.

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