El 45% de la población duranguense requerirá cuidados
Todas las personas, en algún momento de sus vidas, requerirán cuidados; por lo que los gobiernos y la sociedad en general deben reconocer la economía del cuidado.
Así lo estableció el Instituto de Evaluación de Políticas Públicas del Estado (Inevap) a través de un documento en el que se hizo referencia a un informe de ONU Mujeres sobre la economía del cuidado que comprende una amplia gama de actividades remuneradas y no remuneradas encaminadas a proporcionar los cuidados directos e indirectos necesarios para el bienestar de grupos vulnerables, como infantes, adolescentes, adultos mayores y población con discapacidad o enfermedad.
Asimismo, se hace referencia a que es un tema que ha cobrado mayor relevancia en los años recientes, pues el tiempo que se dedica a las actividades de cuidados equivale a más de 16 mil millones de horas de trabajo al año, de las cuales, tres cuartas partes son realizadas por mujeres.
En el estado de Durango en 2020, la población de 0 a 17 años era de 630 mil habitantes (34% del total), mientras que la población de adultos de 60 años y más fue de 200 mil personas (11%). Por otro lado, el número de ciudadanos con algún tipo de discapacidad, limitación y/o algún problema o condición mental era de 342 mil (18%). Al considerar únicamente la edad, la población susceptible de recibir cuidados era alrededor de 800 mil duranguenses (45%).
Hacia adelante, se espera que la población de Durango alcance dos millones de habitantes en 2030 y 2.2 millones en 2050. En ese año, la estructura piramidal acumulará una mayor proporción de personas en edades adultas avanzadas. A pesar de que no son el único grupo poblacional que conforma el universo de población dependiente, su crecimiento esperado para los próximos años (con respecto a la población total) dará lugar al aumento de la demanda de cuidados, por lo tanto, será necesario mejorar las condiciones de las personas que los proveen, principalmente las mujeres.
La distribución desigual de las cargas de trabajo al interior del hogar ha sido tema de debate. Histórica y culturalmente a las mujeres se les ha delegado el papel de atender dichas labores de manera injusta. Esta disparidad las limita para acceder a las mismas oportunidades de desarrollo personal y profesional que los hombres.
Por otro lado, el ingreso de los hogares más desfavorecidos en México es insuficiente para costear los servicios de un trabajador o trabajadora doméstica remunerada. Esta labor conlleva sus propios riesgos: carencia de seguridad social, baja remuneración, poca capacitación y propensión al daño físico y mental, como consecuencia de la escasa regulación en este tema.
A pesar de los avances legislativos, como la creación del Sistema Nacional de Cuidados, resultado de la reforma a los artículos 7° y 43° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos donde se reconoce el "derecho al cuidado digno" y el deber del Estado en proveerlo, queda mucho camino por recorrer en la búsqueda de garantizar los derechos tanto de las personas que requieren cuidados como de las que los proveen, se estableció en el documento elaborado por la Coordinación de Investigación y Proyectos Especiales del Instituto de Evaluación de Políticas Públicas del Estado de Durango (Inevap).
Cuidados
En algún momento de la vida todas las personas requerirán de cuidados y la mayor carga de los mismos recae sobre las mujeres, sin que tengan una retribución económica.
Obligación
Ya está reconocido en la Constitución el derecho de las personas a cuidados y el deber del Estado de proveerlo.
Edad
Tanto los niños como los adolescentes y los adultos mayores, requieren cuidados.
2030
Se prevé que para el año 2030 haya dos millones de habitantes en Durango.
2050
Se estima que en 2050 habrá una mayor proporción de personas en edades avanzadas,
Quienes requerirán cuidados.
Economía
Aunque se reconoce la aportación al PIB de las personas cuidadoras, normalmente no se les paga.




