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CUARESMA

En Durango se está perdiendo la gastronomía de Cuaresma

En Durango se está perdiendo la gastronomía de Cuaresma

SAÚL MALDONADO 22 feb 2023 - 16:28

La gastronomía que el siglo pasado era algo muy usual en la mesa de la mayoría de las casas de Durango para estas fechas, poco a poco se va perdiendo y quedando en el pasado, y la historia. 

Con el Miércoles de Ceniza arrancó la temporada de Cuaresma, un tiempo que para los católicos es sinónimo de reflexión y oración, pero también sinónimo de gastronomía que no se prueba fuera de estas fechas, esa que trae recuerdos, pero que también ya es muy difícil seguir viendo en la mesa de los hogares.

En la mesa de cualquier familia duranguense del siglo pasado era muy común encontrar los viernes platillos como: chuales, lentejas, habas, tortas de camarón, pipián, capirotada, torrejas, entre otros platillos deliciosos.

El arranque de la Cuaresma era el inicio de una deliciosa gastronomía, que si bien es cierto se comía solo los viernes durante estos 40 días, también siempre el Miércoles de Ceniza era el inicio de degustación de la gastronomía de Cuaresma.

Desaparece de las mesas.

Sin embargo, esta gastronomía poco a poco se va terminando y cada vez es más complicado ver en las cocinas y mesas de los duranguenses este tipo de alimentos.

Uno de los posibles factores de no encontrar este tipo de platillos es que hoy en día la mayoría de las mujeres madres de familia trabaja, ya no hay tiempo para elaborarla y la comida rápida ha llegado a desplazar esos platillos, los cuales tampoco los niños piden.

Adultos mayores de 35 años van a los comedores.

Mayela es una de las encargadas de uno de los comedores del mercado Gómez Palacio, donde en esta temporada se puede oler y saborear estos platillos.

Ella reconoce que solo adultos mayores de 35 años acuden al comedor para los típicos platillos de Cuaresma.

Las habas, chuales, tortas de camarón, chiles rellenos y de postre, la capirotada y algunos otros alimentos son los más buscados en el mercado para su degustación.

En tanto a los adultos jóvenes, son pocos los que buscan probar este tipo de comida, y cuando acuden en compañía de otra persona prefieren pedir comida de cualquier época del año, ya sea asado de puerco, tacos y gorditas doradas, caldo de res, mole, entre otros.

Y no se hable de los niños, para Mayela son contados los que llegan a pedir algo que tenga que ver con la temporada de Cuaresma. 

En las calles pocos compran pipián. 

La pérdida de la gastronomía de Cuaresma no solo se ve en comedores del mercado Gómez Palacio, sino también en las calles, Fátima Adriana atiende un puesto donde vende fruta y bolsas de chuales, habas, lentejas, camarón molido, nopales, entre otras cosas a solo 20 pesos.

Reconoció que la venta de estos productos cada año es menor, por lo genera solo las personas mayores compran alguna bolsa.  

Las madres de familia jóvenes no buscan estas bolsitas de productos de cuaresma, ni chuales, ni habas, menos camarón molido, aunque el coco o las lentejas si se vende, pero también es muy poco.

Lamentablemente, la gastronomía de Cuaresma poco a poco se va perdiendo y se va quedando solo en la historia de nuestro Durango.

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