Inauguran mural ‘Valor para cambiar’ en Durango
Un mural de aproximadamente 20 metros quedó instalado en las calles de Jardines de Durango, una pintura de gran formato que hace alusión a la recuperación de personas que cumplen un proceso de rehabilitación.
Titulado “Valor para cambiar”, este mural fue realizado por el artista plástico César Bernal, con el apoyo de Enrique Valles, Alex Rubio, Julián Reyes, Julián Salazar y el personal administrativo de Fundación Durango, institución que a lo largo de 19 años se ha dedicado a la difícil labor de trabajar con personas con problemas de alcoholismo y drogadicción, sus familias y los entornos en que estas se desenvuelven cotidianamente.
UN MENSAJE DE ESPERANZA
Bajo ese contexto, este mural busca conmover a la gente que habitualmente pasa por la calle Bugambilias, en Jardines de Durango, promoviendo un sentimiento de esperanza, plasmado en este muro, con una imagen que sucede justo en el momento antes de que el sol salga; con una visión del preámbulo matutino, en un sendero con colores amarillos y resplandores blancos que bañan de una atmósfera de cambio espiritual a las figuras principales de la composición triangular que llevan a pensar en la liberación de las cadenas de las adicciones.
Los elementos plásticos plasmados en el muro dejan ver en el fondo de la obra una calle en perspectiva de un punto de fuga, con casas de fachadas similares a las del centro histórico de Durango, así como árboles y plantas de la misma región, aludiendo a la ciudad capital.

MÁS ANÁLISIS DE LA OBRA
En primer plano se aprecia una procesión de figuras humanas —bronce, plata, oro— sin rasgos, con la intención de que todas las personas se vean identificadas con las mismas, y que van desde el reposo a la meditación contemplativa, la acción y la posterior plenitud de la recuperación en una figura central que a modo de presea en color oro se encuentra levantando los brazos en señal de triunfo ante las adicciones.
Por otro lado, los brazos extendidos a un cielo que anuncia un crepúsculo antes del amanecer en colores llamativos, llevan al recorrido visual de un par de manos que están a punto de tocarse; se trata de las manos de la obra de “La creación” realizada en la capilla Sixtina, por el artista renacentista Miguel Ángel.
En la parte superior, se ubica un círculo dorado con la imagen del árbol de la vida, representando un arquetipo fundamental de las tradiciones mitológicas, filosóficas y religiosas alrededor del mundo, relacionado con el concepto del árbol sagrado, como una metáfora del árbol filogenético de la descendencia común en el sentido evolutivo de Charles Darwin y que es usado por diversas religiones y filosofías para hablar del sentido integral de la vida.
En suma, esta obra realizada con el corazón, es un mensaje de amor y esperanza, con sentido humanista, con fe en las facultades humanas que puedan realizar un cambio real en las personas, busca la reparación indirecta de daños, pero sobre todo, hace mención al servicio y la transmisión del mensaje de un doceavo paso, esperando que sea parte de la historia, como un granito de arena.
Los artistas responsables de esta obra, con unas dimensiones de 20 metros de largo por cinco metros de altura, esperan que el mensaje sea transmitido y que motive a las personas a hablar de estos problemas y buscar ayuda profesional para enfrentarlos sin tabúes.