Tips para conseguir el recalentado perfecto
¿Sobró comida de Año Nuevo? ¡Repitamos platillos! Es delicioso, pero también puede ser peligroso si el recalentado no se hace de forma correcta.
Ten en cuenta que, si la cena de Año Nuevo se preparó desde temprano, han pasado ya varias horas a temperatura ambiente, por lo que algunas bacterias pueden empezar a formarse, dependiendo del cuidado que se le ha dado a los platillos. Lo mismo pasa si se dejó fuera toda la noche o si la calentamos bajo condiciones no aptas que puedan provocar alguna contaminación de los alimentos.
Por ello expertos en cocina recomiendan recalentar la comida hasta en 74°C, algo que podrás medir con la ayuda de un termómetro de cocina. En caso de no contar con uno, basta con esperar a que hierva, en el caso de los líquidos, y una vez alcanzado el punto de ebullición, contar entre 5 y 10 minutos. Esto ayudará a matar las bacterias.
En el caso de las carnes, caliéntalas en horno para medir esa temperatura.
Puede ser que la idea no te agrade del todo por miedo a que quede reseca, pero hay una solución práctica. Si se trata de carnes como lomo o pierna de cerdo, lo ideal será que la cortes en finas rebanadas y las coloques en una charola extendida. Posteriormente agrada un poco de agua, vino de tu preferencia o un caldo para darle más sabor y calentarlo al vapor. Esto permitirá que el líquido se evapore, sea absorbido por la carne y no se reseque.
Eso sí, recuerda no agregar sal extra antes de empezar a recalentar, pues los sabores permanecen concentrados y una vez calientes comenzarán a desprenderse, incluyendo la sal.
Otro punto importante es no recalentarlos más de una vez, pues también nos exponemos a una intoxicación microbiológica.