Deuda y presupuesto estatal: ¿cómo planea Durango cerrar su año fiscal sin sobresaltos?
¿Podrá Durango llegar a diciembre con las cuentas en orden? El gobierno estatal se propuso eliminar el déficit y mantener la deuda bajo control, pero los recortes federales, la volatilidad en los ingresos propios y la presión del gasto abren preguntas sobre el verdadero estado de las finanzas.
Un presupuesto que prometía “balance cero”
Para 2025, el Congreso del Estado aprobó un Presupuesto de Egresos de 47 mil 177 millones de pesos, con la meta de no generar déficit. Sobre el papel, los números cuadran: se planeó un balance cero y se incluyeron mecanismos de corrección en caso de que los ingresos no lleguen como se proyectó.
Pero, ¿ha sido suficiente esa previsión frente a los ajustes que ya se avecinan?
También te puede interesar: Ofrecen aclarar dudas de empresarios sobre deuda estatal en Durango
El golpe de los recortes federales
La realidad ha sido menos amable. Alrededor de 2 mil millones de pesos en recortes federales han caído como balde de agua fría en las finanzas estatales. Salud, educación y cultura son los rubros más tocados: desde adeudos de más de 300 millones de pesos en nómina y medicamentos, hasta recortes al Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud y tijeras a festivales culturales.La pregunta es inevitable: ¿podrá la recaudación local compensar ese boquete antes de que cierre el año?
Gasto que no se puede aplazar
Mientras los ingresos se ajustan, las obligaciones no se detienen. Nómina, pensiones, educación y salud son rubros difíciles de recortar sin afectar la calidad de los servicios. En paralelo, se ha acelerado la ejecución de obras públicas de fin de año para no dejar recursos sin ejercer.
¿Podrá el gobierno contener el gasto corriente sin sacrificar inversión o servicios esenciales?
También te puede interesar: Prevén un aumento de mil mdp en el PEF 2026 para Durango
Deuda: la gran variable a vigilar
El Ejecutivo estatal presume haber eliminado el déficit y no haber contratado deuda nueva. Sin embargo, los reportes de contabilidad a junio muestran pasivos que deberán liquidarse, y la Ley de Disciplina Financiera obliga a reaccionar si los ingresos caen.¿Se mantendrá esta disciplina hasta el último día del ejercicio o se recurrirá a créditos de corto plazo?
Lo que está en juego
La forma en que Durango cierre su año fiscal marcará el arranque de 2026. En un contexto de recortes federales y presiones de gasto, la vigilancia ciudadana sobre cada peso público será clave.
La pregunta queda en el aire: ¿podrá el estado cumplir su promesa de “balance cero” o terminará recurriendo a la deuda para cuadrar las cuentas?