El Bananero visita a Jordi Wild en el episodio más políticamente incorrecto de The Wild Project
Por segunda vez, El Bananero participó en The Wild Project, el podcast conducido por Jordi Wild, pero a diferencia de su primera aparición en 2022, esta nueva colaboración, dada en el episodio #343, se realizó en formato presencial, lo que intensificó el tono provocador y la dinámica entre ambos. El episodio fue promocionado como “el podcast más políticamente incorrecto de la historia” y se estrenó este 2 de octubre, con una duración superior a las dos horas y una estructura marcada por el caos, el humor explícito y el consumo de whisky desde el arranque.
En menos de 24 horas, el episodio superó 1.2 millones de visualizaciones en YouTube, con más de 85 mil likes y miles de comentarios que celebran el regreso del humor sin filtros. La conversación giró en torno a temas como censura, salud, alcohol y el legado viral de la 'leyenda del internet uruguaya', pero dejando espacio para anécdotas inéditas y momentos de tensión cómica.
También te puede interesar: MrBeast cae de rodillas tras recibir fuerte golpe de Mike Tyson | VIDEO
¿Qué fue lo más destacado de este capítulo?
Desde el arranque, el episodio se sostuvo en una tensión entre lo cómico y lo incómodo, siendo bautizado por Jordi Wild como “el podcast más políticamente incorrecto de la historia”; El Bananero, por su parte, se presentó con una declaración que marcó el tono: “Yo no soy influencer, soy un degenerado con cámara”. La conversación derivó en anécdotas sobre censura, moderación de contenido y salud, con frases como “La censura es como el papel higiénico, todos lo usan, pero nadie quiere hablar de eso”, mientras ambos se servían whisky y se interrumpían con carcajadas.
Aunque el episodio se presentó como humorístico, hubo momentos que rozaron lo confesional, con el veterano influencer sudamericano habló de su relación con el alcohol, de los videos que le han bajado por mostrar una banana y no por decir barbaridades, y de cómo el paso del tiempo ha afectado su salud: “Yo empecé haciendo humor para mí, no para agradar. Si te gusta, bien. Si no, también”, soltó en uno de los pocos momentos de pausa.
Jordi, por su parte, se mantuvo entre la complicidad y el control, guiando la conversación sin suavizarla, resultando todo en un episodio que no solo apeló a la nostalgia, pues también tuvo sus momentos de filosofía entre ambas figuras del internet con respecto a puntos de vista actuales, especialmente en torno a la censura, la corrección política y el desgaste que implica sostener una voz incómoda en plataformas que tienden al algoritmo antes que al contenido.
También te puede interesar: México Siglo XXI concluye su 23° edición con grandes ponencias y enseñanzas | Minuto a minuto
