Devoción. El Arzobispo acompañó a los monaguillos que participaron en la peregrinación.
Se llevó a cabo la segunda peregrinación arquidiocesana de monaguillos por parte de la Pastoral Vocacional de la Arquidiócesis de Durango en honor a San Joselito, patrono de los monaguillos.
Este evento, lleno de espiritualidad y devoción, reunió a monaguillos de la Arquidiócesis con el propósito de vivir una experiencia profunda de fe. Fue un acto de veneración hacia San Joselito, una oportunidad para agradecer y pedir por la intercesión de este santo en la vida de los monaguillos fortaleciendo su servicio al altar y su amor por Dios. La peregrinación comenzó en la Catedral y culminó en el nuevo Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe con la Santa Misa, presidida por el arzobispo Faustino Armendáriz Jiménez, quien impartió su bendición a todos los participantes, alentándolos a continuar su camino hacia la santidad con fe, esperanza y amor.
Cabe destacar que en esta peregrinación muchos fieles tuvieron la oportunidad de ganar la Indulgencia Plenaria al haber cumplido con las condiciones en este año del Jubileo de la esperanza. San José Luis Sánchez del Río, mejor conocido como San Joselito, fue defensor de la fe, torturado y asesinado a los 14 años, el 10 de febrero de 1928. El contexto de su martirio fue la guerra cristera. La razón: quisieron que renunciara a su fe católica, a lo que se negó rotundamente.