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LETRAS DURANGUEÑAS

Versos del oriente

Versos del oriente

EVERARDO ANTONIO TORRES 29 sep 2025 - 04:04

Una barca pequeña se pierde en la línea que

Incendia el ocaso;

Naufraga la luna bogando de noche, al tiempo que bebe la sal en el agua.

Una barca de niebla, con puente de niebla,

Velamen de niebla,

Siluetas de niebla

Besándose a veces en blanca cubierta.

Una sombra vaga que arroja las redes a la voz dulcísima de los arrecifes y danza en la borda y se pierde luego en brazos de bruja que canta y que canta...

Sus senos oscuros

Revientan la espuma y su piel endrina las manos de niebla que vagan

Buscando calor de otro tiempo.

Vaga la luna

Brota en los arrecifes...

Juego de espejos.

La voz ha cesado y la blanca espuma se tiñe de vino, y la luna blanca se tiñe de vino; de tinto

Silencio que alcanza

Jirones de las blancas

Velas que incendia el

Ocaso.

La luna pálida

Navega en los maderos...

Viejo naufragio.

El rumor de la marea se vierte en una concha,

Pequeña ilusión brotada de un soplo otoñal en cualquier tarde.

El siseo de la marea acompaña la noche

Penetrando la piel y las pupilas, atiza el fuego

Sutil de la memoria hasta morir en rescoldos y

Chispas fugaces en el cierzo.

La luna escapa

Y la brisa trasmina

Tus labios pálidos.

Llevo la voz de la concha hasta mi oído, el mar

Escapa en miríada de

Recuerdos, escapa lento y desborda la distancia,

Entre silbos de pájaro que ya se ha ido (una tarde migró con la marea, sin dejar de silbar nuestras historias)

Las velas rotas

De una vieja barquilla

Aún le lloran.

La mar arroja maderos a la noche en un triste

Vaivén, en un delirio, también fragmentos de luna entre las rocas y el silbo de un pájaro que amaba la marea.

Remolinean

Espejismos de luna

En la nostalgia.

 DESDE MI CUARTO Desde mi cuarto, escucho voces de viento, son apenas murmullo que se pierde vibrando en la

Vidriera. Algunas veces parece que silban

Canciones y vuelven con sus lágrimas a la vieja

Bocina de la radio.

Tu voz es viento

Que acaricia las

Vértebras

Y la memoria.

Llega la noche y con ella, se angosta la luna y

Penetra la rendija de mi puerta. La voz-murmullo no cesa de traer el timbre que alegró constante la breve silueta en el espejo, desde las rosas que

Habitan el jardín hasta la sombra de un peregrino pájaro que va sembrando de plumas el camino.

Alas de noche

Cautivando tus ojos

Muere la luna.

Desde mi cuarto oscuro y diminuto, alcanzo a ver como dormita el viento en las ramas sin hojas de los sauces.

(El haibun es otra importante y atractiva aportación de la literatura japonesa, en el que se combina el relato en prosa y los versos cortos del haikú).

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