29 de septiembre: A diez años de la 'Tormenta perfecta' que enlutó a Durango
La noche del 29 de septiembre de 2016, una fuerte tormenta azotó la ciudad de Durango, dejando al menos cinco personas fallecidas y daños en decenas de viviendas y automóviles.
¿QUÉ OCURRIÓ?
Era un jueves lluvioso. Las precipitaciones comenzaron a intensificarse durante la tarde, alimentadas por un sistema frontal combinado con bajas presiones en el golfo de México y el Pacífico.
Y aunque existía una advertencia por parte del jefe de Hidrología y Meteorología, nadie imaginó la tragedia que se aproximaba.

Por la noche, algunas calles ya reportaban encharcamientos y otras eran inaccesibles por el nivel del agua; sin embargo, no parecían casos alarmantes.
Cerca de la medianoche, habitantes de la colonia Ampliación Valentín Gómez Farías comenzaron a desalojar sus viviendas debido a que la presa del Hielo estaba a punto de desbordarse.

Entre el caos, algunos pobladores lograron ponerse a salvo en zonas altas, mientras que otros solo alcanzaron a subir a la azotea de sus domicilios. Para entonces, la corriente llevaba tal fuerza que arrastraba a cualquiera que diera un paso en falso.
Imposibilitadas por las condiciones del terreno, las autoridades se movilizaron conforme a los recursos disponibles en ese momento.
El agua recorrió diferentes colonias, desde los asentamientos cercanos a la presa del Hielo hasta sectores como Lázaro Cárdenas, Santa María, Maderera, Ampliación PRI y Morga, donde la corriente arrastró a una familia.

CINCO VÍCTIMAS
Una adulta mayor, su hija y su nieto fueron jalados por el agua cuando intentaban ponerse a salvo dentro de su vivienda en la colonia Morga. De inmediato se desplegó un operativo para la ubicación y rescate de las personas; poco después fueron localizados sin vida, sumándose a dos fallecimientos más.
DAÑOS MATERIALES
Decenas de casas derrumbadas, árboles caídos, viviendas anegadas y cuantiosos daños materiales comenzaron a reportarse conforme transcurría la madrugada.
Al día siguiente, imágenes trágicas invadieron las redes sociales, dejando evidencia de la fuerza de la naturaleza. En algunas viviendas, el agua alcanzó hasta un metro de altura.

Hacía tiempo que en la capital de Durango no se registraban precipitaciones de 101.0 milímetros, un volumen equivalente a lo que suele llover en una quinta parte del año.
¿SE PUDO PREVENIR?
El entonces director municipal de Protección Civil, Israel Solano Mejía, consideró que no era posible prevenir el desastre, pues "fue una lluvia atípica y la Conagua emite una alerta dos o tres horas antes, máximo, pero no avisó; solo dijo: "puede haber lluvias fuertes", pero no de esa magnitud (...). Son incongruentes los comentarios que están haciendo, pues si nunca había llovido así, ¿cómo se iba a actuar con anticipación?".