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Agua caliente, ¿buena para la salud o solo una moda de bienestar?

Este enfoque ha llevado a muchas personas a reemplazar periódicamente el agua fría por agua caliente en su rutina diaria.

Agua caliente, ¿buena para la salud o solo una moda de bienestar?

DANIELA L. ALMAGUER 10 ene 2026 - 15:56

Tomar agua caliente a lo largo del día se ha popularizado como una práctica de bienestar inspirada en la medicina oriental, que sostiene que esta costumbre puede aportar múltiples beneficios al organismo. Según esta tradición, el agua caliente ayuda a equilibrar las energías del cuerpo, el Yang, favoreciendo funciones como la digestión, la circulación y un sistema nervioso más estable.

Este enfoque ha llevado a muchas personas a reemplazar periódicamente el agua fría por agua caliente en su rutina diaria.

Los beneficios más mencionados por la medicina tradicional china incluyen una mejor hidratación, aceleración del metabolismo, alivio del estreñimiento y una digestión más eficiente si se toma antes de las comidas.

También se le atribuye la capacidad de eliminar toxinas a través de la sudoración, reducir la inflamación, mejorar la circulación y disminuir la sensación de estrés y ansiedad. El agua caliente también se asocia con efectos positivos en el sistema inmunológico, dolor muscular y congestión nasal, entre otros beneficios.

Desde una perspectiva más amplia de salud, diversos expertos señalan que tomar agua tibia o caliente contribuye a la hidratación total, que es esencial para el funcionamiento de órganos vitales, la digestión constante y la regulación de la temperatura corporal.

MÁS BENEFICIOS

Existe evidencia que sugiere que las bebidas a temperaturas cálidas pueden ayudar a aliviar la congestión y mejorar la circulación sanguínea, así como brindar una sensación de calma al sistema nervioso.

No obstante, no hay consenso científico definitivo de que el agua caliente sea objetivamente mejor que el agua a temperatura ambiente para todas las personas.

De hecho, algunas investigaciones advierten que bebidas extremadamente calientes pueden aumentar el riesgo de irritación o daño en la boca, esófago o incluso estar asociadas con ciertos tipos de cáncer si se consumen a temperaturas muy altas constantemente. Por ello, especialistas recomiendan que el agua no se beba a temperaturas demasiado elevadas, y que cada persona elija según su comodidad y necesidades específicas de salud.

En suma, tomar agua caliente puede ser una práctica agradable y potencialmente beneficiosa cuando se incorpora con moderación y atención a la temperatura. Más allá de esto, la clave sigue siendo mantener una hidratación adecuada, que puede lograrse con agua a distintas temperaturas, según las preferencias personales y las recomendaciones de profesionales de la salud.

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